La baja de la inflación convive con dudas sobre el impacto de los combustibles
Las consultoras anticipan que el IPC de junio habría quedado por debajo del 2%, aunque advierten que el comportamiento de la nafta y el gasoil será decisivo en el segundo semestre. En paralelo, el Gobierno enfrenta el dilema entre sostener el congelamiento aplicado en medio de la guerra en Medio Oriente o habilitar correcciones en surtidor.
Las consultoras privadas estiman que la inflación de junio habría quedado por debajo del 2%, aunque señalan que el principal factor a seguir en adelante será la evolución de los combustibles. El Gobierno congeló esos valores cuando se disparó el barril por la guerra en Medio Oriente, pero ahora que el petróleo volvió a niveles de pre-guerra persiste la incógnita sobre eventuales bajas en los surtidores.
Desde 1816 plantearon que la velocidad de desaceleración de los precios al consumidor dependerá en parte de YPF, que concentra más del 50% del comercio minorista de combustibles y tiene capacidad para definir el precio de la nafta y el gasoil. Según sus cálculos, la nafta local debería retroceder cerca de 16% para alinearse con los menores valores internacionales del petróleo, con un impacto directo de alrededor de 0,65 puntos porcentuales en el IPC, sin contar el efecto indirecto.
La consultora advirtió además que el buffer generado por el congelamiento dejó a la nafta por debajo de lo que correspondería según el precio del Brent y del A3500. En ese marco, sostuvo que el sobreprecio actual funciona como compensación para refinadores y expendedores de combustibles, lo que coloca al Gobierno frente a una definición: si prioriza recomponer ese esquema, la nafta debería mantenerse en los valores actuales hasta mediados de noviembre; si busca acelerar la desinflación, podrían verse movimientos en los próximos meses.
En la misma línea, Grupo SBS señaló que el precio de los combustibles seguirá siendo una variable central en el segundo semestre. Alertó que los movimientos de YPF en los surtidores, tras la caída del Brent y aun con el buffer vigente desde el inicio de la guerra en Medio Oriente, deberán ser monitoreados por su impacto inmediato sobre el IPC.
En su debut en las ruedas de prensa, el nuevo vocero presidencial, Adrián Ravier, ratificó la expectativa oficial de que la inflación consolide su sendero descendente y logre perforar el umbral del 2% mensual. Si ese escenario se confirma, sería la menor variación en casi un año.
De todos modos, las consultoras remarcaron que aún persisten factores que influyen en la inercia inflacionaria. Para C&T Asociados, tanto el componente núcleo como los regulados ayudaron a moderar el mes, mientras que los estacionales se aceleraron. La firma indicó que la variación de precios fue perdiendo impulso a lo largo de junio y cerró más cerca del 1,5% hacia el final del período, aunque advirtió que julio suele registrar un pico en los rubros vinculados al turismo por las vacaciones de invierno.
Por su parte, Equilibra sostuvo que la inflación de junio estuvo liderada por subas en regulados y estacionales, ambos con aumentos de 2,8%, impulsados por tabaco, tarifas de energía y verduras. Al mismo tiempo, destacó como factor favorable la fuerte desaceleración de alimentos y bebidas no estacionales, que subieron menos de 1% tras haber avanzado 1,8% en mayo.