El dólar lideró junio y el plazo fijo domina el balance semestral
La última actualización de rendimientos mostró un fuerte avance de las distintas versiones del dólar durante junio, mientras que las colocaciones en pesos conservaron la ventaja en el acumulado del año. Analistas consultados también señalaron qué activos observan para julio, en un escenario de tasas estables e inflación en baja.
Los ahorristas cuentan con una nueva lectura de los rendimientos del mercado. En junio, la suba del dólar, que llegó a avanzar hasta un 6% en el mes, lo ubicó como la opción más rentable en sus distintas variantes, mientras que el plazo fijo sigue al frente del balance anual, con una renta que roza el 19% en la modalidad UVA, ajustada por inflación.
En el detalle mensual, el dólar MEP encabezó el ranking con una suba del 6,10%, seguido por el blue con 5,60%, el minorista oficial en el Banco Nación con 4,90% y el contado con liquidación, que avanzó 4,50%. El movimiento respondió a una mayor demanda estacional por aguinaldo, pagos con tarjeta, vacaciones de invierno y giros de dividendos, en un contexto de menor oferta de divisas del campo y presión adicional por la devaluación de monedas emergentes.
Ese comportamiento superó con amplitud a la inflación, estimada por economistas privados en torno al 1,9% en junio. En el resto de las inversiones, el desempeño fue más acotado: el plazo fijo UVA rindió 2,60%, el tradicional 1,60% y el índice Merval apenas sumó 0,30%.
Sobre la renta variable, Milo Farro, analista de Rava Bursátil, señaló que existía expectativa por una eventual recalificación de MSCI, pero la firma mantuvo a la plaza local en la categoría standalone por las restricciones cambiarias y la accesibilidad al mercado de capitales. Según explicó, esa decisión dejó un sesgo negativo sobre las acciones al cierre del mes.
En el tramo más débil del mes quedaron las criptomonedas y los metales. El oro retrocedió 5,70% y el Bitcoin cayó 16,5% en pesos durante junio. Iván Vizental, director de inversiones y gestión patrimonial de Quinto, atribuyó la corrección al aumento de las tasas de interés reales, al fortalecimiento del dólar internacional y al desarme de posiciones, con un disparador geopolítico asociado al estallido de la guerra entre Estados Unidos e Irán.
El panorama cambia al mirar el acumulado desde enero hasta el 30 de junio. En el primer semestre, el plazo fijo UVA lidera con una ganancia de 18,80%, seguido por el tradicional con 13%. La inflación estimada para todo 2026 ronda el 16,8%, por lo que el único instrumento con rendimiento real positivo en el año es el plazo fijo UVA.
En ese mismo período, el Merval subió 4,1%, el dólar MEP avanzó 2,7%, el contado con liquidación 2% y el dólar minorista oficial 1,4%. El blue, en cambio, cedió 1,3% en el semestre. En el otro extremo, el oro acumula una baja del 7% en pesos y el Bitcoin se ubica como la peor inversión del año, con una caída del 32,30%.
Para julio, Vizental observó que el dólar mantiene presión alcista, aunque el Gobierno procura contenerlo con intervenciones en futuros y ventas de bonos. Al mismo tiempo, la inflación muestra una leve baja por debajo del 2% mensual y las tasas en pesos siguen estables, por debajo del 20% de TNA.
En esa línea, Paula Bujía, cofundadora de Buda Partners, sostuvo que un dólar más débil suele favorecer a emergentes y metales preciosos, y mencionó exposición al ETF de mineras GDX o a la plata a través del ETF SLV. También destacó acciones argentinas de energéticas como Vista, TGS e YPF, además de los bancos Banco Macro y Grupo Galicia.
Por su parte, Mauro Cognetta, analista financiero de Global Focus, afirmó que la variable dólar es la elegida para posicionarse, al considerar riesgoso el carry trade por el nivel de tasas. En ese marco, se inclinó por bonos soberanos en dólares y por acciones o CEDEAR de empresas como Mercado Libre, NuBank y Microsoft.