La CGT busca recomponer el diálogo con la Casa Rosada y respalda actualizar convenios laborales
Jorge Sola sostuvo que la central obrera está dispuesta a conversar con el Gobierno, aunque mantiene sus críticas por la caída del salario, la informalidad y la pérdida de empleo. También planteó que la modernización de los convenios colectivos y el debate sobre inteligencia artificial forman parte de la agenda laboral.
El cosecretario general de la CGT, Jorge Sola, sostuvo que la central sindical busca recomponer los canales de diálogo con el gobierno de Javier Milei y advirtió que impulsará acciones gremiales en distintas regiones del país ante la caída del poder adquisitivo, la pérdida de empleo y la crisis en sectores productivos.
En una entrevista con Cadena 3, durante su paso por Córdoba, el dirigente afirmó que la llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete puede abrir una nueva etapa en la relación con la Casa Rosada. "Estamos ante un gobierno en el que el diálogo no es una de las mejores herramientas para la construcción de soluciones", señaló, al recordar que con Guillermo Francos había existido mayor predisposición a conversar.
Sola consideró que Santilli "proviene de una mirada de construcción política más afín a dialogar, aun sin coincidencias ideológicas" y afirmó que existe "una posibilidad de mayor expectativa de diálogo para la gran cantidad de problemáticas que tenemos, no solamente del sector de los trabajadores, sino también de la inversión productiva". En ese marco, remarcó que la CGT está dispuesta a sentarse con el oficialismo y expresó: "Cuando uno es electo para administrar el país, debe gobernar para quienes lo votaron y también para quienes no lo votaron".
El dirigente señaló que los problemas que atraviesan los trabajadores son comunes más allá del voto emitido en la última elección: pérdida del poder adquisitivo, falta de empleo y endeudamiento familiar. También rechazó que la central represente solo a los trabajadores registrados y afirmó: "Nosotros representamos a todos los trabajadores: a los sindicalizados y formalizados, y también a aquellos que no están formalizados, que son trabajadores con derechos que no pueden ejercer".
En otro tramo de la entrevista, advirtió que en los últimos dos años se destruyó empleo genuino en sectores como la industria y la construcción, y que parte de esa mano de obra pasó a actividades de menor calidad y productividad, como plataformas, comercio informal, ferias y venta callejera. Sobre los trabajadores de plataformas, sostuvo que no pueden quedar "al libre albedrío de una aplicación o de un algoritmo".
Sola defendió además la necesidad de discutir y actualizar los convenios colectivos de trabajo frente a los cambios tecnológicos. Dijo que esa herramienta es "fundamental para modernizar el mundo del trabajo" y puso como ejemplo los acuerdos vinculados a Vaca Muerta, en Neuquén, donde, según indicó, empleadores y sindicatos acordaron convenios adaptados a las necesidades de la inversión sin pérdida de derechos.
Respecto de las pequeñas y medianas empresas, planteó la necesidad de una "asociación estratégica" entre trabajadores y empleadores para generar riqueza genuina. También sostuvo que en el interior del país la mayor parte del capital productivo está en pymes y microempresas, y remarcó: "Estoy convencido de que los conflictos no hay que evitarlos, hay que transitarlos. Lo que no sirve es sacar al otro de enfrente porque piensa distinto".
Por último, se refirió al impacto de la inteligencia artificial en el trabajo. La definió como una oportunidad, aunque con límites éticos, técnicos y morales, y advirtió: "Por primera vez, el hombre creó una herramienta que no puede controlar". Aclaró que la CGT no propone rechazarla, sino incorporarla como herramienta laboral, y recordó que la central viene trabajando desde hace tres años en capacitación dentro de distintos gremios.