Laura Costanza: el arte de habitar el presente a través del folklore fusión
La artista Laura Costanza consolida su proyecto de folklore fusión, una propuesta que integra raíces y modernidad para generar unión. Con el firme lema de vivir el presente desde el amor y la felicidad, busca trascender mediante un compromiso artístico que celebra el aquí y el ahora
En un escenario musical donde las etiquetas suelen ser rígidas, surge una propuesta que busca romper los moldes desde la raíz y el sentimiento. Laura Costanza, artista sanjuanina por adopción y por herencia cultural, se encuentra liderando un proyecto de folklore fusión que no solo desafía los géneros, sino que propone una filosofía de vida clara: la urgencia de vivir el presente, el aquí y el ahora, siempre desde el amor y la búsqueda de la felicidad. Con una madurez artística envidiable, Laura define su trabajo actual como "una integración de muchas mentes pensantes, interesadas en hacer que la música y el arte siempre genere unión, empatía".
Para Laura, este camino no es una simple experimentación sonora, sino una misión espiritual. El lema que atraviesa cada nota de su propuesta es la convicción de que el arte debe ser un refugio de plenitud. En sus propias palabras, el objetivo trasciende lo puramente estético: "el mensaje que yo siempre he querido dejar es un mensaje de amor, de responsabilidad y de compromiso ante el arte". Esta visión del "aquí y ahora" se manifiesta en la frescura de su sonido, que aunque respeta las estructuras tradicionales, se permite jugar con lo contemporáneo para conectar con el pulso actual de la sociedad.
Una alquimia de sonidos y voluntades
El proyecto de Laura Costanza no es un camino solitario. Se apoya en una estructura sólida conformada por músicos que comparten su visión. Junto a Imanol Iturrieta en el bajo y Lucas Correa en la guitarra, han logrado consolidar una identidad sonora única. La fusión para ellos no es una mezcla azarosa, sino un estudio profundo de las herramientas disponibles. Laura explica que, para que la mezcla funcione, es necesario tener una base sólida de conocimiento y saber utilizar desde un sintetizador hasta la técnica vocal adecuada para cada registro.
"Fusión porque mezclamos sonoridades de los diferentes géneros o estilos que de toda la vida han estado, pero con netamente raíz folclórica", explica la artista sobre el corazón de su obra. Esta propuesta busca tender puentes generacionales, escuchando a los más jóvenes y utilizando su lenguaje para comunicar algo profundo. Según Constanza, es vital prestar atención a las nuevas generaciones: "es la manera que los adolescentes se están tratando de comunicar, de decirnos algo. Entonces, hay que escucharlos".
Entre la tradición y la innovación
La herencia cultural de Laura es innegable. Criada en un ambiente donde el arte no era una opción sino un lenguaje cotidiano, sus raíces se nutrieron de pintura, libros y música gracias a su abuelo, padres y tíos. Sin embargo, aclara que su elección por la música fue un acto de libertad y deseo personal, no una imposición familiar: "nunca fue por imposición, sino por deseo, por acompañar". Esta libertad es la que le permite hoy respirar música en cada aspecto de su vida, afirmando con convicción: "mi vida es netamente la música. Respiro música".
Esa misma libertad es la que la llevó a los estudios de grabación de Sergio Manganelli en San Juan y Martín Quinzio en San Luis para dar vida a su nuevo material discográfico. Allí contó con la colaboración de Marcelo Herrera en percusión de Algarroba.com. Con un repertorio que apunta a las ocho canciones, el grupo es extremadamente cuidadoso en no perder la esencia de la canción original mientras incorporan la "fusión en cuestión de tecnología y aparatología". El respeto por el legado de quienes "dejaron la vida por dejarnos nuestro legado" es el ancla que permite que su innovación no pierda el rumbo.
El futuro: una nueva etapa de luz
Hoy, Laura Costanza se siente lista para mostrar al mundo esta versión renovada de sí misma. Tras presentaciones en canales de televisión locales y un trabajo minucioso de producción, la artista asegura que lo que viene es algo cocinado con paciencia y entrega. "Un buen plato se cocina a fuego lento... y sobre todo con mucho amor", comenta al reflexionar sobre los tiempos del proyecto.