El dilema del dólar atrasado: Mariano Cáceres analiza la "banda oculta" oficial y las estrategias para proteger el capital
El economista sanjuanino Mariano Cáceres advierte sobre un tipo de cambio atrasado y una "banda oculta" oficial para frenar la inflación. En un escenario de alta volatilidad de cara a las elecciones, analiza por qué el carry trade ya no es opción y por qué el dólar billete sigue siendo el refugio más seguro.
En la actualidad económica argentina, una de las preguntas más recurrentes es por qué el precio del dólar se mantiene en niveles tan bajos a pesar del contexto inflacionario. El economista sanjuanino Mariano Cáceres sostiene que, en términos relativos, el tipo de cambio actual presenta un atraso significativo. Según su visión, los valores actuales se asemejan a los registrados durante el final del gobierno de Alberto Fernández o incluso a los niveles de la crisis cambiaria ocurrida bajo la gestión de Mauricio Macri.
Las tres razones de la calma cambiaria
Para entender este fenómeno, Cáceres identifica tres factores fundamentales que están operando simultáneamente. En primer lugar, destaca un ingreso de divisas inusual por parte de empresas que están logrando financiarse mediante endeudamiento en dólares, lo que incrementa la oferta en el mercado. A esto se suma un factor estacional los meses de mayo, junio y julio representan el pico de la liquidación del sector agropecuario, lo que naturalmente tiende a abaratar la divisa por el flujo de exportaciones.
El tercer pilar, y quizás el más determinante desde lo político, es lo que Cáceres denomina una "banda cambiaria oculta". Esta es una decisión deliberada del Gobierno para mantener el tipo de cambio estable como una herramienta central en su dinámica de lucha contra la inflación. De este modo, la combinación de oferta privada, estacionalidad del agro y decisión política ha configurado un escenario de "dólar planchado" que genera tanto alivio en los precios como dudas sobre su sostenibilidad.
¿Cuánto puede durar la estabilidad?
Al ser consultado sobre la durabilidad de este modelo, el economista sanjuanino establece comparaciones históricas, recordando que la Convertibilidad se extendió por casi una década y el esquema de Macri duró poco más de dos años. Sin embargo, destaca un factor diferenciador positivo para el la mejora en la balanza comercial energética. Argentina ha pasado a tener una balanza positiva en términos de dólares en este sector, lo que permite "estirar" el esquema actual durante más tiempo sin agotar las reservas de manera inmediata.
No obstante, Cáceres advierte sobre los costos de este equilibrio. El tipo de cambio actual no es competitivo para sectores clave como la industria, la construcción y el turismo, lo que genera un acumulado de precios relativos que en algún momento deberá ajustar. Además, la apertura de importaciones está afectando seriamente al productor nacional y al mercado interno. De cara al futuro, el analista anticipa que el próximo año electoral traerá una fuerte volatilidad. Si el mercado percibe dudas sobre la continuidad de la teoría económica vigente, el tipo de cambio real podría buscar un nuevo equilibrio, situándose potencialmente entre un 30% y un 40% más arriba de los niveles actuales.
Inversiones: el fin del "carry trade" y el riesgo de los bonos
En lo que respecta al menú de inversiones, el diagnóstico de Cáceres es el carry trade ya no es una opción viable. Con tasas de interés que no resultan atractivas y un tipo de cambio claramente atrasado, esta estrategia se vuelve "muy peligrosa" para el inversor. Aunque algunos sectores como el financiero, el energético y el minero han resultado ganadores en este esquema, el mercado doméstico y la industria siguen "dormidos", lo que dificulta una reactivación real del ingreso disponible de la gente.
Para quienes buscan proteger sus activos, el economista diferencia claramente entre "invertir" y "protegerse". Los bonos dolarizados argentinos, según su análisis, conllevan un nivel de riesgo elevado debido a la historia de defaults y reestructuraciones del país, por lo que no los recomienda para perfiles conservadores.
La receta del volver a las bases
Para el inversor que no desea correr riesgos innecesarios, Cáceres sugiere una estrategia de cautela. "Yo iría a dólar billete", afirma con contundencia, diferenciándolo de los activos financieros dolarizados. En un escenario donde el Banco Central ha confirmado que el cepo cambiario para las empresas continuará vigente por un tiempo, la previsibilidad a largo plazo es escasa.
Como alternativas para el inversor conservador, Cáceres propone posicionarse en activos con ajuste por dólar o, en el caso de quienes están en procesos de obra, anticipar la compra de materiales de construcción. En última instancia, el economista rescata una lección de la historia ante la incertidumbre y el atraso cambiario, la estrategia de guardar el "canuto" de billetes verdes —la tradicional práctica de "Doña Rosa"— suele ser la que mejor protege el patrimonio familiar frente a los vaivenes de la política y la economía