Martín advirtió que las estafas digitales ya operan con más eficacia que un asalto tradicional
El fiscal de la UFI Delitos Informáticos, Pablo Martín, describió el crecimiento de las maniobras virtuales y pidió extremar recaudos ante falsas promociones, inversiones y llamados engañosos. También remarcó el aumento de causas vinculadas a grooming y abuso infantil, con más de 150 casos investigados en lo que va del año.
El fiscal Pablo Martín, de la UFI Delitos Informáticos, sostuvo que hoy un mensaje, un enlace o una llamada pueden ser suficientes para concretar un robo sin violencia física. En una entrevista en el programa "La Tarde es Nuestra", describió el avance de las estafas virtuales y la capacidad de los delincuentes para adaptarse a distintos contextos y perfiles de víctimas.
Martín afirmó que "Hoy es más fácil robar con un celular que con un arma y el riesgo para quien lo hace es menor". Según explicó, las maniobras cambian con el tiempo y se apoyan en falsas promociones, ofertas estacionales y supuestos beneficios que buscan captar la atención de los usuarios. En ese marco, advirtió que "el 90% es mentira" cuando se trata de ofertas demasiado atractivas.
Uno de los mecanismos más frecuentes aparece en operaciones por Marketplace y redes sociales. Allí, el estafador simula haber transferido dinero por error y presiona a la víctima para que mueva fondos a otra cuenta. El fiscal insistió en que no debe realizarse ninguna acción hasta que el dinero se vea efectivamente acreditado, ya que la maniobra se apoya en la urgencia y el temor.
También señaló que las falsas inversiones se consolidaron como una de las vías más utilizadas por los ciberdelincuentes. Plataformas con supuestos rendimientos extraordinarios suelen ocultar fraudes, y por eso recomendó desconfiar de toda propuesta que prometa una rentabilidad muy superior a la del mercado. En paralelo, remarcó que el problema no se limita a San Juan ni a Argentina, sino que tiene alcance global.
En otro tramo de la entrevista, Martín expresó preocupación por el uso de buscadores para resolver problemas con tarjetas de crédito. Explicó que, al buscar teléfonos de atención al cliente en internet, muchas personas terminan llamando a líneas no seguras que aparecen primero por pauta publicitaria. En esos casos, dijo, la víctima entrega datos personales o claves sin advertirlo y la estafa se concreta en ese mismo momento.
El fiscal agregó que en lo que va del año la unidad ya investiga más de 150 casos entre grooming y abuso infantil. Señaló además que hubo condenas, aunque consideró que las penas suelen ser leves y en muchos casos no efectivas. Como ejemplo, mencionó un caso reciente de un groomer que viajó desde Buenos Aires a San Juan y recibió una condena de seis meses antes de regresar a su provincia.
Finalmente, Martín indicó que las denuncias continúan en aumento y que, aunque la recuperación del dinero robado suele ser compleja, siempre conviene denunciar. Para evitar la saturación de la unidad fiscal, explicó que los casos menores pueden presentarse primero en la comisaría más cercana y luego ser derivados al área correspondiente.