La Unión Industrial de San Juan reporta caída del empleo y menor actividad fabril
Leonardo de la Vega advirtió que en 2025 se perdió en promedio el 10% de los puestos de trabajo y que varios sectores operan con fuerte capacidad ociosa. También señaló problemas de demanda, competencia importada y dificultades para acceder al crédito.
La actividad industrial en San Juan atraviesa un escenario de tensión por la baja del consumo, la merma en la producción y el impacto sobre el empleo. Así lo planteó Leonardo de la Vega en diálogo con radio Mil20, donde describió un panorama marcado por dificultades financieras y cierre de empresas en distintos rubros.
El dirigente afirmó que "Seguimos perdiendo puestos de trabajo, que creo que es lo más importante, y se van cerrando industrias todos los días", y señaló que los sectores textil, calzado y metalmecánico figuran entre los más afectados. Al mismo tiempo, aclaró que entre las firmas asociadas a la Unión Industrial de San Juan no hubo cierres, aunque reconoció que la situación general es compleja por la caída de la demanda.
De la Vega sostuvo que la industria trabaja con una capacidad ociosa elevada y precisó que "En promedio está entre el 50 y el 60 por ciento de la capacidad ociosa de toda la industria". También vinculó el retroceso de la actividad con el ingreso de productos del exterior y expresó: "Es muy difícil ser competitivo aportando impuestos contra una importación que no deja nada al país".
En materia laboral, indicó que "En el 2025 solamente, en promedio, se perdió aproximadamente el 10% del empleo" y remarcó que las pymes hacen esfuerzos para retener personal en un contexto adverso. "Cuesta mucho desarrollar y capacitar a un colaborador. En la mayoría de las pymes se intentan sostener esos puestos porque muchas veces son tratados como un familiar más", dijo.
Sobre una eventual mejora, evitó fijar plazos y planteó que la recuperación dependerá de un repunte de la demanda y de medidas que impulsen el consumo. "Estamos esperando y solicitando pequeñas acciones para que se vaya incrementando eso y la industria se acomode rápidamente", señaló. Más adelante, afirmó que "En algunos sectores estamos peor que en la pandemia" y cuestionó el efecto de la reforma laboral al sostener: "Es difícil pensar en crecimiento si no cambia la demanda".
Por último, se refirió al acceso al financiamiento y advirtió que muchas empresas se encuentran endeudadas para sostener su funcionamiento. "Las tasas en la Argentina siguen sin poder ser competitivas", expresó. En ese marco, indicó que el sector solicita "un año de stand-by" como período de alivio financiero ante una posible reactivación de la demanda.