El Indec implementará un nuevo índice de inflación en 2026
A partir de enero de 2026, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) introducirá una nueva metodología para calcular el Índice de Precios al Consumidor, basada en la Encuesta de Ingresos y Gastos de los Hogares 2017-2018.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) ha anunciado la implementación de una nueva metodología para el cálculo del Índice de Precios al Consumidor (IPC), la cual entrará en vigencia a partir de las variaciones de enero de 2026. En un comunicado oficial, se indicó que "la implementación de la metodología de cálculo del Índice de precios al consumidor con base en la Encuesta de Ingresos y Gastos de los Hogares 2017-2018 se comenzará a difundir con los resultados de las variaciones de enero de 2026".
La elección de esta fecha responde a "la recomendación efectuada por el equipo técnico de la Dirección Nacional de Estadísticas de Precios", y tiene como objetivo sincronizar el inicio del uso del nuevo IPC con el comienzo del año calendario.
El nuevo índice presentará modificaciones significativas en varios aspectos del cálculo actual. Entre los beneficios destacados, se encuentran: favorecer la interpretación y el análisis para comparaciones interanuales, garantizar "la coherencia clasificatoria internacional a lo largo del año calendario" mediante la adopción del COICOP 2018, y asegurar la consistencia para las cuentas nacionales evitando ajustes posteriores del índice.
Durante los meses previos a la implementación, el Indec llevará a cabo reuniones técnicas con usuarios externos y medios de comunicación para proporcionar un conocimiento preciso de la actualización metodológica.
Hasta este momento, el IPC se calcula con base en una metodología anterior a la Encuesta de Ingresos y Gastos de los Hogares (Egih). Con el nuevo modelo, se integra esta encuesta como base estructural al cálculo del índice general de precios, lo que permitirá una lectura continua de la evolución de precios durante el año.
Una de las innovaciones centrales es la adopción del COICOP 2018, un estándar internacional que proporciona una estructura más desagregada y una ampliación en las divisiones temáticas que integran la canasta de bienes y servicios.
Con este cambio, el Indec busca evitar que los ajustes posteriores del índice afecten su uso como deflactor en las cuentas nacionales, especialmente en el cálculo de variables macroeconómicas que dependen de la relación entre precios y cantidades.
En abril pasado, el director del Indec, Marco Lavagna, explicó que la actualización de la canasta incluirá nuevos productos y servicios, con el objetivo de reflejar de manera más precisa las modificaciones en los hábitos de consumo de la población. "A pesar de que se añadirán nuevos productos y servicios a la medición, el objetivo principal de esta actualización es mejorar la fidelidad de los datos", afirmó Lavagna.
Esta actualización se da en un contexto económico que ha cambiado rápidamente en los últimos años, y se espera que la inclusión de servicios de streaming y otros bienes actuales no implique variaciones sustanciales en los resultados del índice. "Uno busca el resultado final de la inflación, y por temas internacionales también tenemos que cambiar el esquema", concluyó el economista.