Astrónomo sanjuanino desmiente la "base china": "Es un radiotelescopio civil, no militar"
Eric González, del Observatorio Astronómico Félix Aguilar, explica qué es realmente el proyecto del Radiotelescopio Chino-Argentino ubicado en Leoncito y por qué la terminología militar usada en medios nacionales es incorrecta. ¿Cuál es el verdadero objetivo del instrumentos y cómo será utilizado por científicps argentinos y chinos?
Frente a la polémica nacional sobre el Radiotelescopio Chino-Argentino (CART) en San Juan, Eric González, astrónomo del Observatorio Astronómico Félix Aguilar, es categórico: "No usamos esa terminología los que trabajamos en este campo. Yo voy a ser usuario de datos cuando esté listo, pero la gente que trabaja específicamente ahí no habla de una base porque no es una base, es un radiotelescopio".
González explica que se trata de "un telescopio más como otros, solo que observan ondas de radio en vez de luz visible, por ejemplo, o infrarrojo como algunos de los telescopios solares que tenemos o ultravioleta".
La misión principal: medir la rotación de la Tierra
El astrónomo detalla que el radiotelescopio tiene dos funciones principales. "La mitad se usa para lo que fue planeado y la mitad se usa para proyectos de investigación en general que planteemos nosotros y los chinos", explica sobre la distribución del tiempo de uso.
La misión principal consiste en observar galaxias muy lejanas llamadas cuásares: "Esos puntitos están tan lejos de nosotros y tan lejos unos de otros que si vos esperás millones de años no vas a ver cambio de posición relativa entre ellos. Entonces, tenés esencialmente una brújula, tenés una red de puntitos que están fijos en el espacio".
Esta "brújula cósmica " permite detectar cambios microscópicos en la rotación terrestre: "Los usamos para ver la orientación instantánea de la Tierra en el espacio. Que la Tierra cambie su orientación, de su eje de rotación. Si hay un poquito más de agua en el océano Índico porque está soplando viento de un monzón, hay un poco más de agua ahí, un poco más de masa, y cambia el eje de rotación".
Una antena gigante que abarca continentes
El proyecto utiliza interferometría, una técnica que combina observaciones de múltiples radiotelescopios. "El radiotelescopio que vamos a poner acá se usa en conjunto con otro que está en China, se apuntan los dos a la misma cosa y construís una imagen sintética, una observación sintética como si hubiera sido realizada por un solo radiotelescopio del tamaño equivalente a la separación entre las dos antenas. Literalmente estaríamos usando un radiotelescopio del tamaño de acá a la China".
Esta técnica es la misma que se usó para observar el agujero negro central de nuestra galaxia, un logro científico mundial que involucró radiotelescopios de todo el planeta.
Astrónomos civiles, no militares
González desmiente enfáticamente las versiones que vinculan el proyecto con fines militares: "Eso es lo ridículo. Justamente la institución china que participa de esto se llama NAOC, National Association Observatories of China. Es una asociación de observatorios, es una entidad académica civil donde hay astrónomos".
"Básicamente son nuestra contraparte de aquel lado. No hay coroneles en este lugar. No hay nadie que trabaje en las fuerzas armadas de China y no tienen derecho a ningún tipo de injerencia directa más que lo que podrían tener nuestros militares en la Universidad Nacional", aclara.
"No tiene utilidad militar"
El astrónomo explica por qué es técnicamente imposible usar el radiotelescopio con fines bélicos: "La antena no emite, solamente recibe señal, recibe luz desde afuera, desde el espacio exterior. Y si te interesara captar señal de satélite, qué sé yo, para capturar telecomunicaciones del enemigo, eso lo podés hacer con equipo tan chiquito que te entra en una combi".
"No tiene utilidad militar un equipo así y justamente no emite señal" , insiste González, quien compara la situación con otros proyectos: "Tampoco es comparable a las antenas de espacio profundo que hay en Malargüe de la Agencia Espacial Europea o en Bajada del Agrio en Neuquén del Programa Espacial Chino, que sí tiene vinculación con sus fuerzas armadas".
Personal civil y empresas privadas
Respecto al personal chino que trabaja en el proyecto, González aclara: "Tenemos algunos técnicos chinos que vienen para construir la antena. Es una empresa privada china, porque el NAOC ha contratado una empresa de construcción que le da lo que se llama una solución llave en mano".
"Esos son los ingenieros y constructores chinos que han estado viniendo hasta ahora. O sea, no solamente no son militares, ni siquiera son del NAOC, son de una empresa privada civil ", detalla.
El proyecto sigue, pero con angustia
Según González, no ha habido órdenes oficiales de suspender el proyecto, aunque ya existían retrasos por cuestiones aduaneras. Sin embargo, la polémica mediática ha generado preocupación en el equipo: "Los que se iban a dedicar al radiotelescopio están bastante angustiados, porque de repente tenemos el foco de atención sobre este instrumento que iba a revitalizar el observatorio".
"Es imposible tener acceso a un telescopio así en el nivel en que íbamos a tener, si no es de esta manera, que alguien más lo traiga y lo ponga y diga: "compartimos el tiempo"", explica sobre la importancia del proyecto para la astronomía argentina.
Un legado científico en riesgo
El astrónomo destaca que el proyecto es especialmente importante para el director del observatorio, Dr. Ricardo Podesta, quien "fue uno de los astrónomos que originalmente fue a buscar el convenio con la Academia Nacional de Ciencias y con el Observatorio Nacional de China, con el CAS y el NAOC, para poner un radiotelescopio acá en Argentina".
González enfatiza que la misión principal "se hace en conjunto con astrónomos de nuestro observatorio" y que "que se frene es que se frene el trabajo que es el legado de su carrera en el caso de Ricardo, y de la doctora Ana María Pacheco, que también está en el equipo".
Datos abiertos e investigación internacional
El astrónomo revela que los datos del radiotelescopio serán de acceso público a través de la base de datos CDDIS de la NASA: "Los datos que se generan con la antena se contribuyen ahí, y para que sean útiles tienen que ser trabajados así en común con datos de otros pares de antenas de otros países del mundo. No es algo que se haga aislado o hagamos puertas adentro, es imposible hacerlo puertas adentro".
El radiotelescopio, con una inversión de 28 millones de dólares, estaba programado para estar operativo en 2026 y representaba un salto cualitativo para la astronomía argentina y latinoamericana.