La apertura de la licitación para el cupo 2027 de autos híbridos y eléctricos exentos de derechos de importación modificará la competencia entre terminales e importadores en Argentina. Con el esquema previsto, la industria automotriz china podría perder participación frente a 2025 y 2026, cuando concentró la mayor parte de las unidades adjudicadas. El cambio central es la suba del valor FOB máximo para algunas tecnologías, que habilita el ingreso de marcas que antes quedaban fuera por precio.
El programa mantiene 50.000 cupos y divide la mitad para fabricantes y la otra mitad para no fabricantes, es decir importadores. Para los microhíbridos se conserva el tope de u$s 16.000 FOB, mientras que los híbridos e híbridos enchufables pasarán a u$s 18.000. La principal novedad es que los eléctricos puros podrán llegar a u$s 35.000 FOB, un umbral que amplía el universo de modelos elegibles.
Definiciones pendientes Aún resta que la Secretaría de Industria y Comercio reglamente cómo se distribuirán los 25.000 cupos de cada grupo entre las distintas tecnologías. También queda por aclarar el tratamiento de los vehículos REEV (vehículos eléctricos de rango extendido), que en el anexo publicado en el Boletín Oficial el 30 de septiembre figuran bajo la posición arancelaria 8703.80.00. Esa clasificación los encuadra como vehículos de propulsión exclusivamente eléctrica, aunque técnicamente incorporan un depósito de combustible y un motor de combustión interna.
La redefinición del tope FOB y de las categorías habilitadas reduce el margen para las marcas chinas, que fueron las principales beneficiarias de los cupos anteriores. Según el texto original, entre 2025 y 2026 los autos provenientes de China representaron entre el 85% y el 87% de los 100.000 vehículos adjudicados en ambos programas. Con precios más altos habilitados para eléctricos e híbridos, también podrán competir fabricantes europeos, japoneses, coreanos y norteamericanos, además de Tesla en eléctricos puros.
Reacomodamiento comercial El impacto de la nueva escala de precios también se refleja en los números de las licitaciones previas. Entre los fabricantes, Ford importó 15.000 Territory; Chevrolet, 7.000 unidades entre Captiva PHEV y Spark EUV; y Stellantis movió cerca de 4.000 autos con la marca Leapmotor y el Fiat 600 Hybrid, aunque el detalle exacto no puede desagregarse porque el cupo incluía ambos modelos. En paralelo, el artículo señala que algunas marcas ya comenzaron a traer vehículos fuera del cupo y pagando el 35% de arancel extrazona, entre ellas Baic, BYD y Grupo Antelo.
La otra variable relevante es la integración productiva con Brasil. El texto menciona un waiver, es decir un período de gracia de 2 años, que permitiría iniciar importaciones sin arancel con una integración regional de 35% el primer año y 40% el segundo, siempre que se alcance el 50% obligatorio en el tercer año para que esos vehículos sean considerados autos Mercosur. Si ese requisito no se cumple, deberían pagarse los derechos de importación acumulados. Esa alternativa aparece como la principal vía para las marcas de origen asiático que busquen sostener volumen fuera del cupo 2027.




