El médico traumatólogo Duilio Gómez visitó el programa "La Ventana", conducido por Juan Carlos Bataller en Telesol, donde analizó el impacto de los traumatismos deportivos graves, la urgencia de actuar ante un paro cardíaco y la necesidad de contar con preparación médica tanto en competencias como en la vida cotidiana. Durante la charla, abordó el caso de futbolistas que sufren descompensaciones por golpes severos en el pecho, señalando la patología conocida como commotio cordis.
El riesgo del commotio cordis
"Es un traumatismo a nivel de tórax que agarra al corazón en una fase muy desprotegida y produce un trastorno eléctrico. Cuando no se detecta en tiempo y forma el paro, no se lo asiste, no se le hace la RCP, termina como terminó", explicó Gómez, quien remarcó que las demoras en el inicio de las maniobras o en el traslado a una ambulancia pueden resultar fatales. Según el especialista, estos traumatismos no ocurren únicamente dentro de un campo de juego, sino también en peleas o accidentes callejeros, con consecuencias de alto riesgo para los adultos mayores.
Tres paros cardíacos salvados
Respecto a los elementos de auxilio en San Juan, Gómez destacó la relevancia del equipamiento y el entrenamiento del personal en las instituciones. "En lo que va del año tenemos tres paros cardíacos que se han salvado porque había un desfibrilador, había gente que sabía utilizar el desfibrilador y cómo trabajar de inmediato", aseguró, según su propio relato. Sin embargo, advirtió que la cardioprotección aún presenta fallas: "En las canchas de fútbol falta, en algunos clubes falta y en los gimnasios ni te digo".
Guardias desbordadas por siniestros viales
Por otra parte, el traumatólogo alertó sobre el colapso que atraviesan los centros de salud locales debido a siniestros viales. Sostuvo que en las guardias del Hospital Rawson y del Hospital Marcial Quiroga "no dan abasto la cantidad de accidentes" e insistió en incorporar educación vial en las escuelas secundarias. A su vez, desaconsejó el uso inmediato de analgésicos tras recibir golpes fuertes en el abdomen o el tórax, debido a que pueden encubrir lesiones internas en órganos como el bazo o el riñón que recién manifiestan síntomas horas después.
Controles previos a la actividad física
Finalmente, consultado sobre los cuidados para iniciar actividad física, Gómez recomendó realizarse una valoración cardiológica y clínica previa, además de un período de adaptación no menor a ocho semanas para articulaciones y músculos. Al referirse al envejecimiento de la población, el profesional sintetizó: "Nuestra función como traumatólogos es llegar activo hasta los 80 años; se trata de mejorar la calidad de vida".




