Un videojuego en 3D llamado Gildus pone a Gildo Insfrán como superhéroe virtual y lo enfrenta a un león con una motosierra. La propuesta fue creada para defender obras públicas de Formosa y se inscribe en una disputa política explícita con las políticas de ajuste del gobierno de Javier Milei.
El proyecto se titula Gildus, Formosa bajo techos azules y fue desarrollado por Bruno Sánchez, profesor de música; Fernando, su hermano y estudiante de contabilidad radicado en Chaco; y Rodrigo Bogado, desarrollador oriundo de Misiones. La iniciativa surgió durante la Game Jam Desarrolladoras Formosa, una competencia organizada por Women in Games Argentina junto con el Consejo Federal de Inversiones (CFI), la UNESCO y el Gobierno de Formosa.
Dinámica del juego
La propuesta está desarrollada en formato 3D y tiene dos niveles, con una misión central resumida en construir y proteger. En la primera etapa, el jugador debe recolectar cajas con las tejas azules asociadas a distintas obras públicas de la gestión de Insfrán. Con esos materiales, el protagonista construye escuelas, hospitales, teatros, polos científicos y estaciones de bomberos.
En el segundo nivel aparece el antagonista: un león armado con una motosierra que representa al invasor que amenaza las construcciones. Para enfrentarlo, Gildus cuenta con el quebracho colorado, árbol ligado a la identidad provincial, cuya dureza traba la motosierra y le permite expulsar al enemigo. Según la mecánica descripta por los desarrolladores, el adversario tiene cuatro vidas y debe ser golpeado tres veces para ser derrotado.
Mensaje político explícito
La propuesta contrapone el modelo de gestión provincial con las políticas de recorte atribuidas a Milei. Esa lectura queda reforzada en las placas finales del juego, donde se lee: “El pueblo sigue en pie”, “Hospital y escuela: dos techos azules. La motosierra no pudo con el quebracho” y “Gildus defendió lo que el pueblo construyó. Gracias por jugar”.
Al presentar la iniciativa, Sánchez dijo: “No podía haber una Game Jam en Formosa y que no haya un videojuego de nuestro superhéroe favorito que se trata de Gildus”. El desarrollo queda así vinculado a una agenda cultural y política que utiliza el lenguaje del videojuego para exponer la disputa por la obra pública y los servicios estatales. No se informaron plazos de continuidad ni una eventual publicación comercial del proyecto.




