Las provincias de Santa Fe y Córdoba se sumarían a los distritos que adelantarán las elecciones locales para evitar que coincidan con las nacionales y, con ese movimiento, construir una base de negociación distinta frente a la Casa Rosada.
En Santa Fe, los comicios se adelantarían para mediados de abril, según trascendió este martes en el marco de la 32° Convención Industrial, de la que participó el mandatario Maximiliano Pullaro. La definición todavía no fue formalizada en el texto, pero la posibilidad quedó instalada como una de las opciones en estudio.
Córdoba también aparece en esa misma línea, con la decisión atribuida al entorno del gobernador Martín Llaryora, aunque sin fecha definida hasta el momento. En ese distrito, la lectura política vinculada al desdoblamiento apunta a ordenar la competencia provincial sin quedar atada al calendario nacional.
La estrategia electoral se inscribe en un contexto en el que las administraciones provinciales buscan preservar margen propio frente al mileísmo, es decir, el espacio político alineado con Javier Milei. En ese esquema, el adelantamiento de las votaciones aparece como una herramienta para medir fuerzas en un escenario menos condicionado por la elección presidencial.
Con Santa Fe y Córdoba, se amplía el grupo de provincias que optan por despegar sus comicios del cronograma nacional. En cambio, la Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires irían en la misma fecha que las presidenciales, lo que deja planteado un mapa electoral con calendarios diferenciados y efectos políticos distintos en cada jurisdicción.




