Putin es un antiguo oficial de la KGB que alcanzó la madurez durante la Guerra Fría. Los oficiales de inteligencia, especialmente los que dirigen operaciones en el extranjero, son personas que asumen riesgos, pero no son jugadores. En el espionaje, rara vez hay jugadas desesperadas.
Tratar de hacer de este conflicto hibrido, un choque existencial de civilizaciones no era ni un exceso emocional ni estaba fuera del carácter de Putin, dados sus antecedentes, que incluyen una predisposición a emplear el terrorismo como herramienta. “El plan ruso, según las evaluaciones de inteligencia, incluye ataques híbridos con drones y misiles contra los países que apoyan a Ucrania, incluida Polonia”, afirmó el líder polaco, Donald Tusk.
La guerra híbrida hace años que es una realidad, con agentes rusos detrás de desestabilizaciones internas, injerencia con drones o los buques de la conocida flota fantasma.
Las tensiones entre Rusia y Occidente se han intensificado luego de que Alemania culpara directamente a Moscú del ataque con drones perpetrado el mes pasado en el aeropuerto de Leipzig/Halle.
El ministro del Interior alemán, Alexander Dobrindt, afirmó que el despliegue de un dron cargado de explosivos seguía el "patrón bien establecido de las operaciones híbridas rusas en Europa": el uso de tácticas militares y no militares para ejercer presión sin un conflicto abierto.
En respuesta, Alemania y Rusia han cerrado los centros culturales del otro, incluido el consulado ruso en Bonn.
El embajador de Estados Unidos ante la OTAN, Matthew Whitaker, describió el incidente en el aeropuerto de Leipzig/Halle —que ha sido utilizado en operaciones logísticas de apoyo a Kyiv— como una de las acciones híbridas más preocupantes que ha presenciado Europa.
Whitaker añadió que es importante "expresar firmemente que este tipo de acciones son inaceptables" y que no las tolerarán.
El Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS) advierte en uno de sus últimos estudios sobre la intensificación de la campaña rusa de drones en Europa. Entre agosto de 2024 y febrero de 2026, aeronaves no tripuladas sobrevolaron el espacio aéreo de 12 miembros de la OTAN. Según el informe, provocaron el cierre de aeropuertos y alertas en instalaciones militares sensibles. El último caso ha sido el de Leipzig. Alemania atribuyó a Rusia el hallazgo de un dron con explosivos en el aeropuerto de Leipzig-Halle a comienzos de septiembre. Este sábado, se añadía Luxemburgo a la lista de posibles objetivos. Las autoridades aseguran haber avistado drones rusos que obligaron a interrumpir los vuelos. Y también hace pocos días, cazas de la OTAN interceptaron un dron cerca de Kaunas, en Lituania.
Advertencias sobre sabotaje e infraestructura crítica.
Más allá de las diferencias respecto de una eventual acción militar directa, los tres responsables de inteligencia consultados por The Guardian coincidieron en que las operaciones de sabotaje atribuidas a Rusia en Europa podrían intensificarse durante los próximos meses.
Thomas Nilsson, (Director de Inteligencia y Seguridad Militar Sueco), calificó como un “punto de inflexión” un reciente incidente con drones armados en el aeropuerto de Leipzig, atribuido por las autoridades alemanas a la inteligencia rusa.
“Si se producen ataques que podrían provocar pérdidas de vidas o daños a infraestructuras críticas con enormes repercusiones para la sociedad, creo que eso lo cambia todo”, sostuvo Nilsson.
El ministro de estoniano, en tanto, afirmó que las acciones atribuidas a Moscú estarían pasando desde episodios de sabotaje e incendios provocados hacia objetivos más directamente vinculados con el apoyo occidental a Ucrania, entre ellos infraestructura ferroviaria y sectores de la industria de defensa.
Michal Koudelka (Director del Servicio de Inteligencia Checo), describió la actual estrategia rusa como “escalar para desescalar” y sostuvo que Moscú cree “que si intensifican la situación lo suficiente, los países europeos decidirán no apoyar a Ucrania”, afirmó.
Rusia rechaza versiones sobre ataque a la OTAN.
Las advertencias europeas se producen después de que el primer ministro polaco, Donald Tusk, afirmara que evaluaciones de inteligencia apuntaban a la posibilidad de un ataque ruso con drones o misiles contra territorio de la OTAN durante los próximos meses. Tusk señaló que una eventual operación buscaría poner a prueba la eficacia del Artículo 5, que establece el principio de defensa colectiva de la alianza.
El presidente francés, Emmanuel Macron, calificó esas evaluaciones como “sólidas y bien documentadas” y convocó a dirigentes políticos franceses a una reunión de emergencia para abordar, entre otros asuntos, la amenaza procedente de Rusia.
El Kremlin, por su parte, ha rechazado las versiones sobre una eventual ofensiva contra la OTAN. Tras una reciente visita a Moscú del director de la CIA, John Ratcliffe, el portavoz presidencial ruso, Dmitry Peskov, sostuvo que esas versiones “no tienen nada que ver con la realidad ni con las intenciones de la Federación Rusa”.
Lo que Putin no hará es reformar o abandonar su visión, así que es imperativo que entendamos esa visión a través de sus ojos.
Servicio militar en Europa.
Uno de los componentes clave de la defensa de un país es su ejército, cada vez más apoyado en Europa por reservas de reclutas. Actualmente, las medidas de reclutamiento varían mucho en la UE. Al menos 10 Estados miembros han instaurado el servicio militar obligatorio, entre ellos Austria, Chipre, Dinamarca y Estonia.
Entre estos países, Austria, Croacia, Chipre, Estonia, Finlandia, Grecia, Letonia y Lituania lo hacen obligatorio sólo para los hombres, mientras que Dinamarca y Suecia lo hacen obligatorio tanto para hombres como para mujeres.
El servicio militar obligatorio en estos países puede durar hasta 15 meses, siendo Croacia el país que lo exige durante menos tiempo, dos meses. Por otra parte, los demás países de la UE ofrecen servicio militar voluntario, pero varían en la forma de aplicarlo.
Por ejemplo, los varones alemanes de 18 años que viven en Alemania deben inscribirse obligatoriamente y rellenar un cuestionario en el que pueden manifestar su interés por alistarse completamente.
Reclutamiento y retención.
El número de militares se redujo un 16% de media entre 2010 y 2020, según las últimas cifras de la Organización Europea de Asociaciones y Sindicatos Militares (EUROMIL). Bélgica y Alemania registraron los mayores descensos, con un 26,5% y un 25%, respectivamente.
Por el contrario, Hungría y Suecia registraron los mayores aumentos, ambos del 25%. Según EUROMIL, los bajos salarios, el desequilibrio entre la vida laboral y familiar y un entorno de trabajo negativo figuran entre las principales razones que afectan a las tasas de retención en las fuerzas armadas de cada país.
Para las mujeres militares existen obstáculos adicionales. Las mujeres militares tienen menos probabilidades de ser asociadas con problemas de drogas o de tener antecedentes penales que sus homólogos masculinos, sin embargo las mujeres soldados se enfrentan a problemas que van desde las agresiones sexuales y el acoso hasta la falta de uniformes femeninos.




