Las dos CTA enviaron una carta pública al papa León XIV en la que advirtieron sobre la situación de «precarización» y «endeudamiento» que, según sostienen, atraviesan los trabajadores a partir de las políticas instrumentadas por el presidente Javier Milei. El pronunciamiento fue firmado por la CTA de los Trabajadores y la CTA Autónoma, y se difundió en la antesala de la llegada del pontífice a la Argentina este domingo.
La nota lleva las firmas de Hugo Yasky y Hugo Godoy, titulares de ambas centrales, y plantea un diagnóstico sobre la situación de los empleados públicos y privados. En ese texto, los gremios afirman que la respuesta del Gobierno frente a los reclamos fue la represión de protestas. El planteo se inscribe en un contexto de tensión entre el oficialismo nacional y distintos sectores sindicales por la evolución de los ingresos y las condiciones de trabajo.
Indicadores laborales En la carta, las CTA sostienen que “casi la mitad de los ocupados” trabaja en condiciones de informalidad. También señalan que el Salario Mínimo, Vital y Móvil perdió un 40% de su valor real en los últimos tres años y que hoy alcanza apenas para cubrir la mitad de una canasta básica, siempre según el documento gremial. A ello suman que el salario de los trabajadores de la economía popular perdió un 75% de su poder adquisitivo y que este año fue suprimido definitivamente por el Gobierno, con impacto sobre más de 900 mil trabajadores.
Endeudamiento y pobreza El escrito agrega que las familias recurrieron al endeudamiento y al “flagelo de las apuestas, legales e ilegales”, una práctica que, según las CTA, se extendió entre los hogares de menores recursos. En el mismo tramo, los gremios afirman que el desempleo juvenil supera el 16% y que la pobreza entre niños y niñas menores de 14 años asciende al 45%. Los datos no fueron acompañados en la nota por una fuente estadística independiente, por lo que quedan planteados como parte de la argumentación sindical.
Reclamos y próximos pasos Las centrales también mencionan un “trato cruel” hacia jubilados, personas con discapacidad y comunidades originarias, y atribuyen al Gobierno una política de represión frente a protestas por reclamos sociales. En ese marco, citan el caso de Pablo Grillo, al que describen como “fotógrafo y trabajador de prensa”, y sostienen que fue alcanzado por balas de goma y gases lacrimógenos durante una manifestación. La carta cierra con una apelación a las palabras y la guía pastoral del papa, a las que define como un “faro de esperanza” para construir un sistema económico y social centrado en la persona humana. La misiva quedó como un pronunciamiento político-sindical previo a la visita papal y sin respuesta pública consignada en el texto original.




