Un adolescente de 17 años fue aprehendido este martes en Pocito tras amenazar con un cuchillo tipo carnicero a una vecina de 61 años y provocar daños en una vivienda del Lote Hogar N° 35. Según el reporte policial citado por Telesol Diario, el episodio derivó además en una gresca callejera entre varios hombres hasta la llegada de las fuerzas de seguridad. El caso quedó vinculado al Legajo N° 63/26 por los delitos de amenazas y daño.
De acuerdo con la información policial, el joven, apodado “El Kiki”, se presentó alrededor de las 14:30 en una casa de la manzana B con un arma blanca de gran tamaño. En ese lugar habría proferido amenazas contra la dueña de casa y un familiar de 21 años, antes de arrojar piedras contra la fachada. La fuerza indicó que el ataque ocasionó daños materiales en el inmueble.
Escalada en la vía pública
Después de la agresión contra la vivienda, la tensión se trasladó a la calle y se produjo una pelea generalizada entre varios masculinos, con agresiones físicas y lanzamiento de elementos contundentes. Ante los llamados de auxilio que ingresaron al sistema de emergencias, intervino personal del Comando Radioeléctrico Sur. Con la llegada de los patrulleros, los participantes se dispersaron en distintas direcciones.
Intervención policial
Los efectivos lograron interceptar al adolescente, que presentaba heridas sangrantes en la boca producto de la gresca. Durante la requisa, los uniformados le secuestraron el cuchillo de carnicero que, según la versión policial, había utilizado para amedrentar a las víctimas. Luego, en la intersección de calles España y Juan Jufré, los damnificados se entrevistaron con los agentes y ratificaron la secuencia de los hechos.
Actuación judicial
Por orden del titular del Primer Juzgado de Menores, Jorge Toro, los damnificados radicaron la denuncia en la Comisaría 6ta. En paralelo, el sospechoso fue trasladado bajo custodia al Centro de Admisión y Derivación (CAD), el dispositivo provincial de ingreso y evaluación de menores en conflicto con la ley. La causa quedó formalmente asociada a los delitos de amenazas y daño, mientras se mantienen las actuaciones a cargo de la justicia de menores.
El expediente queda ahora bajo seguimiento del juzgado interviniente y del centro de admisión juvenil, en un trámite que deberá definir las medidas de resguardo y la continuidad procesal del adolescente. La información difundida no consigna nuevas diligencias ni plazos adicionales, por lo que el próximo dato relevante será la evolución de las actuaciones judiciales y policiales.




