Un control en Rawson terminó con el secuestro de dos motocicletas de alta gama y la apertura de una investigación judicial. El procedimiento se inició en la intersección de Comandante Cabot y avenida España, cuando personal policial advirtió que una de las motos circulaba sin chapa patente. La revisión posterior derivó en la detección de irregularidades en la documentación y en la numeración de uno de los rodados, mientras que el otro registraba un pedido de secuestro vigente por robo en Mendoza.
El operativo fue realizado por personal de la Sección Sustracción de Automotores y Autopartes, dependiente de la División Delitos, en el marco de investigaciones vinculadas al robo de vehículos, la adulteración de identificaciones y la comercialización ilegal de autopartes. Según el parte policial, el conductor, de apellido Mercado, presentó documentación que los efectivos consideraron presuntamente apócrifa. La verificación de los números de chasis y motor permitió constatar que estaban adulterados.
Documentación y procedencia
De acuerdo con la información policial, Mercado sostuvo que había adquirido el rodado de buena fe y que formó parte de una operación de pago. Además, indicó que junto con esa motocicleta le habían entregado otra, una Benelli TNT, que tampoco tenía patente colocada. El hombre puso ese segundo vehículo a disposición de los efectivos para su inspección, lo que permitió avanzar en la constatación de su situación legal.
En esa revisión, los investigadores establecieron que la numeración del motor y del cuadro era original de fábrica. Sin embargo, al consultar sus antecedentes, detectaron que la moto tenía un pedido de secuestro vigente solicitado por la Fiscalía de Godoy Cruz, en Mendoza, en el marco de una causa por robo. Ese dato transformó el procedimiento en una causa con derivaciones fuera de la provincia y abrió la necesidad de determinar el recorrido de ambos rodados antes de llegar al conductor.
Intervención judicial
Por disposición de la UFI Genérica, la Policía secuestró ambas motocicletas y la documentación presentada. Los vehículos fueron trasladados a la Central de Policía, donde se realizarán las pericias correspondientes para establecer su procedencia y confirmar las alteraciones advertidas. Mientras continúan esas actuaciones, Mercado quedó bajo investigación judicial, a la espera de las definiciones que surjan de los peritajes y de la trazabilidad de los rodados.




