Una mujer de 33 años, identificada por la Policía como Marcela Alejandra Díaz Casívar, se fugó durante la madrugada de este jueves de los calabozos de la Comisaría 3ra, en Capital. El episodio abrió una investigación interna para establecer cómo se produjo la evasión y qué responsabilidad tuvo la guardia policial. La pesquisa quedó centrada en el accionar del personal de servicio y en las condiciones de custodia del sector.
La detenida había sido aprehendida el día anterior, cerca de las 13:50, tras un procedimiento en un comercio de indumentaria. Según la reconstrucción policial, ingresó al local acompañada por su hija de 15 años, quien fue sorprendida cuando intentaba sustraer una prenda. Al ser descubierta por el dueño del comercio, la adolescente dijo que su madre la había obligado a cometer el hurto.
Como consecuencia de ese hecho, ambas quedaron a disposición de la Justicia. La menor fue derivada al Centro de Admisión y Derivación (CAD) por orden del Juzgado de Menores, mientras que Díaz Casívar quedó alojada en la Seccional Tercera por una causa de flagrancia, es decir, por un hecho constatado en el momento de su comisión. Esa situación procesal explica por qué permanecía detenida en la dependencia al momento de la fuga.
La investigación interna se activó tras confirmarse la evasión, ocurrida alrededor de las 3. Desde Control de Gestión iniciaron un operativo para determinar las responsabilidades de la guardia policial y, en particular, del calabocero, que es el efectivo encargado de la custodia directa de los detenidos. Entre las medidas de prueba, se solicitaron las grabaciones de las cámaras de seguridad del establecimiento para reconstruir los movimientos previos a la fuga.
La dependencia cuenta con dispositivos de monitoreo en el sector común de los calabozos, aunque las imágenes no registran el interior de las celdas. Ese límite técnico condiciona la reconstrucción completa de lo ocurrido y vuelve central el análisis de los registros disponibles, además de los testimonios del personal que estaba de servicio. Por ahora, la variable principal es determinar si la evasión respondió a una falla operativa, a una omisión de control o a otra circunstancia que deberá establecer la investigación.




