Una moto Okinoi 150cc repintada y una bicicleta rodado 29 desarmada fueron recuperadas por personal de la Comisaría 11ra tras un robo ocurrido en La Majadita, departamento 9 de Julio, durante la madrugada del lunes. Los rodados habían sido sustraídos de una despensa y aparecieron modificados para dificultar su identificación. El caso quedó bajo investigación y, según el material reunido, el procedimiento permitió reconstruir parte del recorrido de los elementos robados.
El hecho se originó alrededor de las 2 del lunes, cuando delincuentes violentaron la cerradura del inmueble donde funcionaba el comercio y se llevaron los dos vehículos. La denuncia activó averiguaciones sobre el trayecto posterior de la moto y la bicicleta, con intervención de cámaras de seguridad instaladas en domicilios de la zona. Entre esos registros, uno ubicado en una vivienda de Ruta 183 y calle 11 resultó central para orientar la pesquisa.
Seguimiento de cámaras
En las imágenes, según la información reunida en la causa, se habría observado el ingreso de ambos rodados al lugar investigado. A partir de ese dato, familiares, amigos y conocidos de la familia Balmaceda realizaron averiguaciones y mantuvieron guardias en las inmediaciones mientras avanzaba el procedimiento policial. Durante esas vigilias, de acuerdo con lo que trascendió, se escuchaban golpes y herramientas, entre ellas amoladoras, provenientes del domicilio. Esa secuencia reforzó la hipótesis de que los vehículos estaban siendo alterados para impedir su reconocimiento.
La moto fue finalmente pintada de otro color: pasó de bordó a celeste. La bicicleta, en tanto, fue desarmada y sus partes, junto con el cuadro, habrían sido separadas con la intención de comercializarlas individualmente. La investigación también puso bajo la lupa a un mecánico de motos de la villa cabecera, señalado por su presunta vinculación con la venta de repuestos a través de redes sociales. Ese punto integra las averiguaciones y deberá ser determinado por la Justicia.
Procedimiento y derivaciones
Cuando se concretó el procedimiento policial, los involucrados habrían intentado desprenderse de la moto, que fue arrojada hacia la propiedad de un vecino de apellido Furlani. La bicicleta, por su parte, fue abandonada en un descampado. Pese a ese intento de ocultamiento, las imágenes obtenidas durante la pesquisa y el trabajo de los efectivos permitieron ubicar los rodados. El hallazgo cerró una primera etapa del operativo, aunque no la investigación.
El caso continúa abierto y los investigadores analizan si los sospechosos podrían estar vinculados con otros robos registrados en zonas cercanas y con características similares. Además, el análisis de teléfonos celulares incorporados a la causa permitió avanzar sobre la posible participación de otras personas. Por el momento, la causa mantiene como eje la reconstrucción del recorrido de los bienes sustraídos y la identificación de eventuales responsables. El dato pendiente es si esa línea de investigación derivará en nuevas medidas judiciales o en otros procedimientos en el departamento 9 de Julio.




