Un robo en la escuela Vicecomodoro Marambio, sobre calle Lozano de Albardón, terminó con la aprehensión de Ramírez, de 18 años, y de otro joven de 16, además de la recuperación de los elementos sustraídos. La intervención comenzó a partir de un aviso del CISEM y de la denuncia de que dos personas retiraban parlantes y ventiladores del establecimiento JINZ 33. El caso quedó bajo actuación de Flagrancia por encubrimiento, una figura que alcanza a quien oculta, recibe o ayuda a disponer de un bien de origen ilícito.
Según el parte, el adicional que custodiaba la escuela vio a dos hombres pasándose efectos por una reja y huyendo por los fondos del edificio. Con recorridas en la zona, móviles de Comisaría 18° interceptaron en Barrio Luján a dos jóvenes que habían intentado vender un parlante por $130.000 a un vecino. Ese dato permitió orientar el procedimiento y vincular a los demorados con los objetos sustraídos del establecimiento educativo.
En el domicilio del menor, su madre entregó de manera voluntaria lo recuperado: una torre de sonido Philco, dos ventiladores de pared y una pava eléctrica. La restitución de los bienes cerró una parte central de la intervención policial, aunque la investigación sobre la maniobra de sustracción y la eventual participación de otras personas no quedó agotada con esa entrega. En este tipo de casos, la secuencia de hallazgo, recuperación y puesta a disposición judicial resulta determinante para definir la calificación inicial.
Además de los dos jóvenes aprehendidos, un tercero fue demorado por entorpecer el procedimiento, según se informó. La intervención de Flagrancia implica un trámite judicial de resolución rápida para hechos de aparente comisión reciente, con medidas inmediatas sobre los involucrados y los elementos secuestrados. En adelante, la causa deberá precisar las responsabilidades individuales, la situación procesal de los mayores de edad y la participación atribuida al adolescente de 16 años.
El episodio dejó como dato verificable que los bienes fueron recuperados y que la actuación policial se apoyó en el seguimiento del CISEM, la respuesta de Comisaría 18° y la entrega voluntaria realizada en el domicilio del menor. La continuidad del expediente dependerá de las medidas que adopte Flagrancia y de la individualización de cada intervención en el hecho.




