La investigación por el femicidio de la docente rural Nanci Godoy sumó en las últimas horas un elemento central: su teléfono celular fue hallado entre sus pertenencias y será sometido a peritajes técnicos. El objetivo es reconstruir llamadas, chats y datos de geolocalización para precisar sus últimos movimientos y las últimas horas con vida de la maestra de 52 años. La última comunicación confirmada había sido el 7 de octubre, mediante un audio enviado a su nuera.
Prueba digital El análisis del dispositivo puede aportar una línea temporal más precisa de los contactos de Nanci Godoy y de su recorrido previo a la desaparición. En causas de esta naturaleza, la geolocalización y el registro de comunicaciones suelen ser insumos relevantes para contrastar declaraciones, ubicar personas y verificar trayectos. Por eso, el peritaje se presenta como una medida clave dentro de la pesquisa.
La mirada de la Fiscalía sigue puesta sobre la estancia El Curupí, el predio rural donde funcionaba la escuela y donde trabajaban personas que conocían la rutina de la víctima. En ese marco, la causa registra cinco detenidos con distintas imputaciones. Ireneo Zarza, capataz, fue imputado como coautor de femicidio; en una construcción rural que utilizaba, la Policía secuestró ropa parcialmente quemada que ahora es analizada por peritos.
Imputaciones vigentes También fueron imputados por femicidio en calidad de coautores Felipe Dionisio Sandoval y Nahuel Rojas, por su vínculo operativo con el establecimiento. Rosa Leguizamón, baqueana que trasladaba a Nanci a caballo y le daba alojamiento, fue acusada de homicidio simple; en su propiedad se incautaron una campera negra y alpargatas que pertenecerían a la docente. Además, Ernesto Ezequiel Bordón quedó detenido e imputado por falso testimonio, luego de que surgieran contradicciones en su declaración.
El caso de Bordón sumó tensión después de que su abogado, Norberto Codazzi, denunciara públicamente que las manifestaciones iniciales de su defendido —en las que había dicho que Godoy fue ejecutada y arrojada a los bañados— habrían sido obtenidas bajo apremios ilegales y presiones policiales. Esa denuncia no modifica por sí sola la situación procesal, pero introduce un planteo que deberá ser evaluado en el expediente. Con el celular ya recuperado, el próximo paso será el resultado de los peritajes y su eventual contraste con las declaraciones ya incorporadas a la causa.




