La Corte de Justicia de San Juan confirmó que el sargento retirado de Gendarmería Héctor Adaro cumplirá en libertad la condena por abuso sexual contra dos niños de 8 y 10 años, hijos de compañeros de trabajo en Barreal. El máximo tribunal provincial rechazó un recurso de casación que buscaba restituir la pena original de 4 años de prisión efectiva.
El caso fue juzgado en un juicio oral y público en septiembre de 2024. La jueza Celia Maldonado condenó a Adaro a 4 años de prisión efectiva por abuso sexual simple reiterado y lo absolvió, por falta de pruebas, del delito de exhibiciones obscenas. La investigación estuvo a cargo de la fiscal Ingrid Schott y la ayudante fiscal Laura Maldonado, de la Unidad Fiscal de Investigación de Delitos contra Niños, Niñas y Adolescentes (UFI ANIVI).
Según la acusación, Adaro aprovechó la confianza con las familias para acercarse a los chicos. La niña declaró que la hacía desvestir y la sometía a tocamientos, mientras que el nene sostuvo que el gendarme también le mostraba sus genitales. Esos hechos fueron considerados probados en instancias posteriores, aunque la discusión judicial se concentró después en la magnitud de la pena.
Revisión de la condena La defensora María Filomena Noriega pidió que Adaro quedara en libertad hasta que el fallo fuera firme y apeló la condena. En febrero de este año, el juez de impugnación Juan Carlos Caballero Vidal confirmó que los hechos estaban acreditados, pero consideró que la pena era desproporcionada y la redujo a 3 años de prisión de cumplimiento condicional, es decir, una condena que no exige detención si se respetan reglas de conducta.
La fiscalía de impugnación presentó un nuevo recurso de casación ante la Corte de Justicia para revertir esa reducción. Los ministros Adriana Verónica García Nieto, Guillermo Horacio De Sanctis y Marcelo Jorge Lima rechazaron el planteo y dejaron firme la pena condicional. Con esa decisión, la causa quedó cerrada en la vía provincial y el exgendarme no irá al penal de Chimbas.
La condena deberá cumplirse en libertad, bajo las reglas de conducta fijadas por la Justicia. La resolución de la Corte consolidó la pena de 3 años y agotó el intento de restablecer la sanción de 4 años de prisión efectiva.




