La Justicia de San Juan investiga la muerte de una recién nacida ocurrida en el Hospital Rawson y ordenó la exhumación del cuerpo para avanzar en una autopsia y en un estudio de ADN. La medida fue dispuesta a partir de una denuncia por presuntas irregularidades en la atención médica y de una duda posterior sobre la identidad de la beba sepultada en Ullum. La causa quedó a cargo de la UFI Delitos Especiales, bajo directivas del fiscal Sebastián Gómez.
La presentación judicial fue realizada por G.T., quien denunció que hubo fallas en la atención durante el embarazo y el parto. Según el material incorporado a la investigación, la mujer acudió a la guardia del hospital el 10 de agosto por fuertes dolores, volvió al día siguiente e ingresó a internación. La secuencia médica reconstruida en la denuncia incluye controles, ecografías y monitoreos, y señala que la cesárea se habría postergado mientras se esperaba la evolución del trabajo de parto.
La muerte y la sepultura El desenlace se produjo el 13 de agosto, cuando un control por ultrasonido habría detectado que la bebé ya no tenía actividad cardíaca. Ante ese cuadro, los profesionales practicaron una cesárea de emergencia, pero la recién nacida nació sin signos vitales. De acuerdo con la denuncia, el cuerpo fue entregado para su sepultura sin autopsia judicial previa y luego fue enterrado en un nicho del cementerio de Ullum.
La sospecha sobre la identidad Con el paso de los días, la familia sumó una inquietud adicional al advertir que otra mujer con el mismo apellido había dado a luz en el Hospital Rawson en un período prácticamente coincidente. Ese dato llevó a la madre a plantear la posibilidad de que el cuerpo recibido no correspondiera a su hija. Por ahora, esa hipótesis no está confirmada y forma parte de la investigación en curso, que deberá determinar si existió o no un error en la identificación de la recién nacida.
Pericias pendientes El último jueves se concretó la exhumación del cuerpo, una medida que permitirá realizar estudios histopatológicos, es decir, análisis de tejidos para establecer causas de muerte, y un cotejo genético para definir la identidad de la criatura. La Fiscalía también deberá reunir documentación médica y tomar testimonios para reconstruir la atención brindada en el hospital. En paralelo, la investigación buscará establecer si hubo errores, omisiones o negligencias en el proceso asistencial.
Próximos pasos La denuncia fue presentada el 18 de agosto y, desde entonces, la causa avanza con medidas probatorias orientadas a precisar qué ocurrió en el parto, por qué se produjo la muerte y si la beba enterrada en Ullum es efectivamente la hija de G.T.. El resultado del ADN será determinante para despejar la duda central del expediente, mientras la UFI Delitos Especiales continúa con la reconstrucción de los hechos y la eventual evaluación de responsabilidades penales.




