Un presunto caso de abuso sexual contra un cachorro generó preocupación en San Juan y volvió a instalar el reclamo de las organizaciones proteccionistas para que se denuncien situaciones de violencia contra los animales. La presentación fue realizada por Eduardo Grasso, integrante de la Fundación Patitas sin Hogar, quien confirmó que el animal quedó bajo su cuidado. Según su testimonio, ya recurrió a las autoridades para que se investigue lo ocurrido.
De acuerdo con lo que relató el proteccionista, el cachorro habría sido víctima de estos hechos en más de una oportunidad por parte de un hombre adulto. Esa afirmación, sin embargo, deberá ser verificada en el marco de la investigación correspondiente. En esta etapa, lo único confirmado por la propia fuente es la denuncia y la tenencia del animal por parte de Grasso.
Pedido de denuncia
Al hacer público el caso, Grasso insistió en la necesidad de que quienes conozcan hechos similares no permanezcan en silencio y den aviso a las autoridades. “Lo que me interesa es darle un mensaje a la sociedad y es que cada vez que sepan de hechos como este, por favor, no se queden callados ni miren para otro lado. Su participación es crucial para salvar la vida de un animal”, expresó. El planteo apunta a que las denuncias permitan activar controles y evitar que episodios de maltrato queden sin respuesta institucional.
El integrante de la fundación también sostuvo que una persona que abusa sexualmente de un animal “no se va a detener con uno y continuará con otro”. Esa frase fue parte de su llamado a intervenir ante cualquier indicio de violencia animal. En ese marco, señaló que la denuncia es la herramienta para frenar la continuidad de estos hechos y para que el caso quede bajo análisis de las autoridades competentes.
Antecedentes y alerta
Grasso indicó además que no sería el primer caso de estas características registrado en San Juan. No aportó, en el material difundido, una referencia precisa sobre expedientes previos ni sobre el estado procesal de esta presentación. Por eso, el avance de la investigación será el dato a seguir para establecer si hubo otros episodios y qué medidas podrían adoptarse.
Mientras tanto, el pedido central de la fundación es que cualquier persona que tome conocimiento de una situación similar la comunique a las autoridades. El objetivo, según sostuvo Grasso, es evitar que los animales sigan siendo víctimas de violencia y que estos hechos queden impunes. La evolución de la denuncia y la eventual intervención judicial marcarán los próximos pasos del caso.




