Una investigación encabezada por la UFI Delitos contra la Propiedad, con intervención de personal de la Brigada de Investigaciones Central, derivó en la detención de cuatro personas en el marco de una serie de presuntos robos cometidos en Capital y Rivadavia. Según el expediente, el trabajo policial apuntó a una presunta banda oriunda de Villa Lucrecia, conocida en la zona como “La Cueva del Chancho”. Además de las detenciones, se secuestraron elementos que podrían estar vinculados con los hechos denunciados.
La causa busca determinar la participación de cada uno de los sospechosos en los ilícitos investigados y establecer si actuaron de manera coordinada. La pesquisa se concentra en robos atribuidos preliminarmente a la modalidad de entradera, es decir, ingresos a viviendas o inmuebles para cometer el delito mediante irrupción directa. En esta etapa, la responsabilidad penal de los detenidos no está acreditada y deberá definirse con las pruebas reunidas en la investigación.
Los detenidos
De acuerdo con la información incorporada al expediente, tres de los detenidos son conocidos por los apodos de “El Banana”, “El Chori” y “El Gordo Nico”, y contarían con antecedentes policiales. Los investigadores los vinculan con los hechos bajo análisis, aunque esa relación deberá ser verificada en el avance de la causa. La fiscalía deberá precisar en qué episodio habría intervenido cada uno y qué elementos probatorios sostienen esa hipótesis.
El rol logístico bajo análisis
En el mismo marco fue detenido un cuarto hombre, señalado por una presunta función logística dentro del grupo. La hipótesis investigativa sostiene que habría utilizado su actividad como conductor de aplicaciones de transporte, entre ellas Uber y DiDi, para trasladar a los presuntos autores hasta los lugares donde se habrían cometido los robos. Esa línea de trabajo procura establecer si los viajes formaban parte de una organización previa y qué conocimiento habría tenido el conductor sobre los hechos denunciados.
Secuestros y próximos pasos
Durante los procedimientos, los efectivos de la Brigada de Investigaciones Central secuestraron pasamontañas, prendas de vestir y dinero que habría sido denunciado como sustraído por las víctimas. Ese material será sometido a análisis para determinar si guarda relación con los robos investigados y si permite vincular a los detenidos con los episodios. La causa sigue bajo la órbita de la fiscal Paula Arredondo, quien deberá profundizar las medidas probatorias y definir los pasos procesales siguientes.




