Maximiliano Emanuel Ahumada (32) fue condenado a un año de prisión de ejecución condicional tras un juicio abreviado, luego de ser detenido en una vivienda en refacción de Capital cuando, según la acusación, intentaba sustraer elementos del inmueble. El caso se tramitó por el Procedimiento Especial de Flagrancia, activado a partir de la aprehensión en el lugar. La resolución cerró una causa iniciada el 27 de septiembre, alrededor de las 18.45, sobre calle Alvear.
De acuerdo con el relato incorporado al expediente, dos personas que pasaban por la zona advirtieron a Ahumada sobre el techo de la propiedad y dieron aviso al 911. Cuando llegó la Policía Ciclística, los efectivos lo encontraron forcejeando las rejas de una de las ventanas del inmueble, que se encontraba deshabitado y en obras. Al notar la presencia policial, subió al techo, pero fue seguido y finalmente aprehendido.
Secuestro de elementos
En la revisión posterior, los policías hallaron sobre el techo cuatro caños metálicos amarillos de gas, de aproximadamente 2,5 metros de largo cada uno. El propietario de la vivienda se presentó en el lugar y reconoció los elementos como propios, según consignó la causa. También indicó que los caños estaban originalmente dentro del domicilio y no sobre el techo, extremo que integró la base fáctica de la imputación.
La intervención inicial quedó a cargo de la Unidad de Abordaje Territorial y luego de la UFI Flagrancia. El fiscal Cristian Gerarduzzi dispuso el inicio del procedimiento especial y se le comunicaron a Ahumada los delitos atribuidos, junto con sus derechos procesales, entre ellos guardar silencio y designar defensa. La imputación quedó formulada por robo en grado de tentativa, hurto en grado de tentativa, violación de domicilio y robo simple en grado de tentativa, en concurso real.
Juicio abreviado
La causa terminó con un acuerdo de juicio abreviado, mecanismo previsto para resolver procesos penales con aceptación de las partes y homologación judicial. Como resultado, Maximiliano Emanuel Ahumada recibió una pena de un año de prisión de ejecución condicional, es decir, sin cumplimiento efectivo en establecimiento carcelario mientras se mantengan las condiciones fijadas por la sentencia. La resolución dejó firme el cierre del trámite por flagrancia y la situación procesal del condenado queda sujeta a las reglas de esa modalidad de pena.




