El juicio por la muerte de Máximo Tantén comenzó en San Juan con posiciones enfrentadas sobre el semáforo del cruce de Mendoza y Calle 10, en Pocito. En el banquillo está Natalia Kolker, acusada de haber provocado el choque ocurrido el 8 de junio de 2025. La Justicia deberá establecer si cruzó con luz roja, como sostiene la fiscalía, o con luz verde, como afirma la defensa.
La causa fue caratulada como homicidio culposo, figura penal que refiere a una muerte causada por imprudencia, negligencia o impericia sin intención de matar. Según la acusación, Kolker avanzó con el semáforo en rojo y embistió la motocicleta en la que se trasladaba Tantén durante una picada ilegal. Esa reconstrucción es la que intenta probar el Ministerio Público para sostener una eventual condena.
Debate oral
El debate está a cargo del juez Gerardo Fernández Caussi. La acusación la llevan el fiscal Iván Grassi y la ayudante fiscal Victoria Martín, mientras que la defensa de Kolker quedó en manos de la defensora oficial Cecilia Mut Russo. En la primera jornada, la defensa negó que la imputada haya cruzado en rojo y afirmó que la luz estaba en verde cuando el vehículo ingresó a la intersección.
Mut Russo sostuvo además que el semáforo cambió a amarillo y luego a rojo cuando el auto ya había avanzado por la calzada. Ese punto es central para el expediente, porque define la prioridad de paso y la eventual responsabilidad penal de la conductora. La discusión no gira sobre la existencia del choque, sino sobre la mecánica exacta del impacto y la señal lumínica que habilitaba el paso de cada vehículo.
Prueba incorporada
El primer testigo fue un policía de apellido Salgado, de la Unidad Operativa Pocito Este, quien llegó en moto tras una denuncia por picadas ilegales. El efectivo declaró que vio el momento en que el auto chocó contra la motocicleta de Tantén, aunque aclaró que no pudo determinar quién tenía prioridad de paso porque el semáforo que observaba estaba en rojo para su sentido de circulación. Además, las cámaras del CISEM registraron tanto la picada como la maniobra del auto al cruzar la intersección, y esas imágenes quedaron incorporadas como prueba central.
El otro motociclista que participaba de la picada y se fugó después del choque ya fue condenado en una instancia anterior, según consta en el expediente. En la sala estuvieron familiares y allegados de Tantén, mientras el tribunal avanzó con la recepción de testimonios para reconstruir el hecho. El debate continuará en los próximos días con nuevas declaraciones, y de esa secuencia dependerá la definición sobre la responsabilidad penal de Natalia Kolker.




