Una fiesta clandestina realizada en una vivienda particular de Caucete terminó con la clausura del evento y el traslado de ocho personas a la comisaría por disturbios en la vía pública. El procedimiento fue ejecutado por efectivos de la Comisaría 9.ª tras alertas recibidas por incidentes en el barrio Noé Mendoza. Según informó el comisario Mario Domínguez, jefe de esa dependencia, el lugar no contaba con habilitación para desarrollar ese tipo de actividad. La actuación policial derivó además en la intervención del Juzgado de Paz de Caucete.
Publicidad y cobro de entradas Domínguez explicó que, en un primer momento, el propietario de la casa sostuvo que se trataba de un cumpleaños. Sin embargo, las entrevistas realizadas a algunos asistentes permitieron establecer que se cobraba entrada para ingresar. El jefe policial indicó que los presentes exhibieron flyers de difusión del evento, en los que se informaba el valor de acceso para varones, el ingreso gratuito para mujeres y la venta de bebidas alcohólicas en el interior. Esa información llevó a la Policía a considerar que no se trataba de una reunión privada, sino de una fiesta organizada sin las autorizaciones exigidas.
“Recibimos una alerta al teléfono y al 911 por unos disturbios que había en el barrio Noé Mendoza. El personal se constituyó en el lugar y efectivamente había disturbios en la calle”, señaló Mario Domínguez en una entrevista radial. También precisó que, con autorización del propietario, los efectivos ingresaron a la vivienda y constataron luces psicodélicas y música. Según su descripción, no había DJ, sino un equipo de sonido. La verificación en el lugar confirmó que la actividad se desarrollaba en un domicilio particular y sin la habilitación correspondiente.
Intervención contravencional La actuación quedó en el ámbito contravencional, con las actuaciones remitidas al Juzgado de Paz de Caucete para determinar las infracciones y eventuales sanciones. Domínguez indicó que la responsabilidad podía alcanzar al organizador del evento si no coincidía con el dueño del inmueble, aunque en este caso ambas funciones recaían sobre la misma persona. El propietario quedó a disposición de la Justicia de Paz por la organización de la fiesta en una vivienda sin permiso para ese tipo de actividad. La causa no fue presentada como un hecho delictivo, sino como una infracción vinculada a la falta de habilitación.
Ocho trasladados y un menor de edad Durante el operativo, algunos asistentes intentaron salir por el fondo y los laterales de la casa, mientras el personal policial procuraba contener la situación. Ocho personas fueron trasladadas a la dependencia por los disturbios que motivaron la intervención, y no por el solo hecho de haber concurrido al evento. Entre ellas había un adolescente de 16 años, por lo que se dio intervención al juez de menores y luego fue entregado a su progenitor. El resto permaneció algunas horas en la comisaría hasta que se verificó que no registraban pedidos de captura. Domínguez afirmó que todos recuperaron la libertad porque no tenían antecedentes y no podían permanecer retenidos más de 12 horas, salvo que existiera un requerimiento judicial.
El caso dejó bajo revisión la organización de eventos en domicilios particulares que se promocionan públicamente, cobran entrada y prevén venta de alcohol sin habilitación. La Policía sostuvo que la intervención se produjo a partir de los disturbios en la vía pública y que eso permitió detectar el funcionamiento de la fiesta en el barrio Noé Mendoza. La continuidad del expediente dependerá de lo que resuelva el Juzgado de Paz de Caucete sobre las presuntas infracciones y las sanciones que correspondan.




