Los peritos abrieron el pasado 12 de octubre la caja negra del helicóptero Bell 412 EP, matrícula LV-KGR, que se estrelló el 29 de julio en el Parque Ischigualasto, en Valle Fértil. La medida representa un avance central en la investigación del siniestro aéreo que dejó siete muertos y que se mantiene bajo análisis judicial y técnico.
La extracción de los datos técnicos y de audio se realizó en la sede de JASFLY S.A., empresa propietaria de la aeronave, en Washington, Estados Unidos. El material será ahora evaluado en Córdoba por peritos de la Junta de Seguridad del Transporte (JST), organismo encargado de investigar accidentes de transporte, y luego remitido a la Justicia.
Según fuentes judiciales del caso, la información recuperada incluye parámetros técnicos del vuelo, las conversaciones en cabina entre los ocupantes y las comunicaciones con personal aeronáutico antes y durante el trayecto hacia Valle Fértil. Hasta el momento no se difundieron detalles sobre el contenido de esas grabaciones, que pueden aportar definiciones sobre la secuencia previa al impacto.
El expediente busca establecer por qué se produjo el accidente en el que murieron los siete ocupantes. Entre las víctimas estaban Germán Videla, entonces subjefe de la Policía de San Juan; Rubén Castro, jefe del Departamento Bomberos; Jorge Carbajal, subjefe del Departamento Bomberos, y Carlos Heredia, director de Protección Civil provincial. También fallecieron los brigadistas Andrés Bosch y Rodrigo Aimetta, además del piloto Matías Valenzuela.
Hipótesis en estudio La investigación judicial trabaja por ahora sobre dos hipótesis: las condiciones meteorológicas y la geografía de la Sierra de Valle Fértil, que el helicóptero debía atravesar. Ninguna de esas variables fue confirmada como causa definitiva del siniestro. Entre las conjeturas que se evalúan figura la posibilidad de un choque contra una formación rocosa en un sector con baja nubosidad o neblina, con el consiguiente desprendimiento de la cola y la pérdida de control de la aeronave.
La dispersión de los restos en el Parque Ischigualasto continúa bajo revisión pericial. El caso también incluyó la permanencia durante un mes de un tubo de nitrógeno del helicóptero en el lugar, a la espera de especialistas para su retiro, y la difusión por parte de la Justicia de las primeras imágenes del sitio del impacto. El análisis del material sonoro y de vuelo que hará la JST en Córdoba será determinante para completar el peritaje técnico y avanzar en la reconstrucción del accidente.




