Franco Domínguez, sanjuanino de Villa Krause radicado en Asunción, describió en el programa radial Amanecidos por Mil Veinte el alcance de la crisis del Banco Ueno en Paraguay. Según su exposición, el episodio no derivó en un corralito ni en una corrida bancaria generalizada. En cambio, sostuvo que el problema se originó en un desfalco de fondos de la entidad.
“No es un corralito, no es una corrida bancaria. Lo que hubo fue un desfalco del dinero de las bóvedas del banco”, afirmó Domínguez. También explicó que la entidad nació como financiera y luego compró el Banco Visión con una expansión que describió como agresiva para el mercado paraguayo. De ese modo, ubicó el conflicto en una operatoria previa de crecimiento y en el manejo posterior de los recursos.
Grupo Vázquez es, según indicó, el propietario del Banco Ueno. Domínguez agregó que el banco otorgó créditos que las empresas asociadas no podían pagar y que captó clientes mediante reintegros de hasta el 40% en supermercados y combustibles. Esos mecanismos, de acuerdo con su versión, ayudaron a expandir la cartera de usuarios mientras se acumulaban dificultades financieras.
Cuestionamientos al regulador
El sanjuanino también apuntó al Banco Central del Paraguay (BCP), organismo encargado del control bancario, por no advertir a tiempo las irregularidades. Sostuvo que, cuando se detectó el problema, el presidente Santiago Peña decidió mover a ciertos funcionarios del BCP a otras instituciones públicas para sostener el ritmo que llevaba Banco Ueno. Además, señaló que Peña fue socio de la entidad hasta 2025, dato que vinculó con el trasfondo político del caso.
Depósitos garantizados
En relación con los ahorros, Domínguez indicó que la ley paraguaya garantiza hasta 39.000 dólares, equivalentes a unos 280 millones de guaraníes, por depositante. Según su cálculo, esa cobertura alcanza a casi el 97% de los afectados. Por eso, afirmó que el reclamo en la calle no se explica por una pérdida inmediata del dinero, sino por el malestar político que atraviesa al país y por el enojo con Peña y el Partido Colorado.
Juicio político
El Congreso paraguayo ya inició el juicio político contra Santiago Peña, a quien no le aceptaron la renuncia y deberá presentarse a dar explicaciones, según relató Domínguez. También señaló que la normativa paraguaya prevé que asuma el vicepresidente una vez que Peña sea destituido. En ese marco, dijo que hoy a las 10 de la mañana sería un momento clave para definir el rumbo del gobierno en Paraguay.




