La automotriz Stellantis negó que tenga previsto cerrar sus fábricas en Argentina y ratificó sus proyectos industriales en el país, después de que su presidente para América del Sur, Herlander Zola, mencionara escenarios posibles para sus operaciones regionales. La compañía aclaró que no evalúa una clausura de sus plantas de El Palomar, en la provincia de Buenos Aires, y Ferreyra, en Córdoba. A la vez, confirmó que el 25 de noviembre inaugurará una nueva planta de motores en territorio cordobés.
La aclaración llegó luego de declaraciones formuladas por Zola ante periodistas brasileños, en un contexto de análisis sobre la competitividad de la industria automotriz regional. Según la reconstrucción difundida por la empresa a Bloomberg Línea, el ejecutivo se refería a hipótesis y no a decisiones en evaluación. La repercusión de esas expresiones también fue recogida por BAE Negocios, en medio de la preocupación por el futuro de la actividad manufacturera local.
Qué dijo Zola
Durante un almuerzo con periodistas brasileños, Zola fue consultado sobre las operaciones de Stellantis en Argentina y sobre las dificultades de competitividad frente al avance de los vehículos chinos y las diferencias de costos de producción. En ese intercambio, el directivo destacó la competitividad de las pickups fabricadas en Córdoba, aunque señaló mayores dificultades para producir automóviles. Frente a la consulta sobre un eventual cierre, respondió: "Tenemos dos plantas allá. Dependiendo del mercado, de las reglas y de la competitividad de los productos, podemos migrar de una para otra, mantener las dos, cerrar una y mantener la otra o cerrar las dos".
Inversión y producción
Tras la polémica generada por esas expresiones, la empresa buscó despejar cualquier interpretación sobre una retirada del país. "Los proyectos continúan. Lejos de estar cerrando una fábrica, estamos inaugurando una nueva planta de motores en Ferreyra a fin de año", señalaron desde Stellantis a Bloomberg Línea. La inauguración está prevista para el 25 de noviembre y se suma a la operatoria del complejo cordobés, donde se producen el Fiat Cronos y las pickups Fiat Titano y RAM Dakota. En El Palomar, la automotriz fabrica los Peugeot 208 y 2008.
Competitividad y costos
Más allá de la aclaración, Zola dejó planteadas las tensiones que enfrenta la industria automotriz argentina. Mencionó los costos laborales, la competencia de los vehículos importados y la necesidad de reglas previsibles para sostener inversiones y producción. "El costo de la mano de obra en Argentina es, literalmente, el doble del brasileño. Todo puede suceder. Por eso la previsibilidad es tan importante", afirmó. También indicó que Brasil concentra alrededor del 65% del volumen de negocios de Stellantis en América del Sur, un dato que condiciona las decisiones industriales de la compañía.
La discusión sobre costos, reglas de juego y competitividad permanece abierta, pero la posición comunicada por la automotriz es que, por ahora, no hay un plan de cierre para sus plantas argentinas. El próximo hito informado por la empresa es la inauguración del establecimiento de motores en Ferreyra, prevista para el 25 de noviembre.




