El presidente Javier Milei sostuvo ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York, que las Islas Malvinas constituyen una “causa nacional” para la Argentina y cuestionó el funcionamiento del organismo por la falta de herramientas para hacer cumplir sus propias resoluciones. En ese marco, reclamó al Reino Unido que retome las negociaciones por la soberanía del archipiélago y afirmó que su Gobierno seguirá utilizando herramientas diplomáticas, jurídicas y económicas para sostener la posición argentina. El planteo se produjo durante la 81ª Asamblea General, cuya apertura comenzó el 22 de septiembre.
Reclamo por la resolución 31/49 Uno de los puntos centrales del discurso fue la resolución 31/49 de la Asamblea General de la ONU, aprobada en 1976, que insta a la Argentina y al Reino Unido a evitar modificaciones unilaterales mientras siga pendiente la disputa de soberanía. Milei sostuvo que, pese al paso de las décadas, se produjeron acciones que —según la posición argentina— contradicen ese principio y cuestionó que Naciones Unidas no haya aplicado consecuencias. “¿De qué sirve una resolución si durante décadas la contraparte puede actuar en sentido contrario?”, planteó ante los representantes de los Estados miembros.
Presión sobre el proyecto Sea Lion El Presidente también apuntó contra el avance del proyecto petrolero Sea Lion, ubicado en la cuenca Malvinas Norte. El Gobierno argentino sostiene que las actividades hidrocarburíferas desarrolladas bajo licencias británicas son ilegítimas y presentó en las últimas semanas medidas diplomáticas, administrativas y judiciales contra empresas vinculadas al proyecto. A comienzos de septiembre, además, anunció un proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional y procedimientos sancionatorios contra personas y empresas relacionadas con la explotación de hidrocarburos en el área. Antes del discurso de Milei, la Cancillería argentina también presentó una nueva protesta formal contra el Reino Unido por la extensión de licencias vinculadas con la exploración y explotación de hidrocarburos en las islas.
Señal al sector energético Milei advirtió además al sector energético internacional que la Argentina busca atraer inversiones, especialmente para el desarrollo de Vaca Muerta, pero que cuestionará a las empresas que participen de actividades hidrocarburíferas que el Gobierno considere contrarias a sus derechos soberanos. En su mensaje ante la Asamblea General, volvió a convocar al Reino Unido a retomar las negociaciones para encontrar una solución pacífica a la controversia y sostuvo que “la de Malvinas no es una cuestión entre la Argentina y el Reino Unido”. También agregó: “Al Reino Unido lo llamamos una vez más a dialogar para encontrar una solución pacífica y debatir sobre la explotación de los recursos naturales”.
Críticas a Naciones Unidas El planteo sobre Malvinas formó parte de una crítica más amplia de Milei al funcionamiento de la ONU. El Presidente sostuvo que el organismo se convirtió en una organización “inútil” porque, a su entender, carece de herramientas efectivas para hacer cumplir sus resoluciones. También cuestionó el rol que tuvo durante la pandemia de coronavirus y afirmó que la organización respaldó “dictaduras sangrientas” y organizaciones terroristas. En referencia a las medidas adoptadas durante la pandemia, Milei sostuvo que desde organismos internacionales se “forzó un encierro” y calificó sus consecuencias como un “genocidio”.
Respuesta británica y próximos pasos El reclamo argentino se produjo después de que el primer ministro británico, Andy Burnham, reafirmara ante la ONU la posición del Reino Unido sobre las islas y asegurara que su gobierno se mantendrá firme frente a cualquier amenaza. Un día antes, Burnham había abordado el tema con el presidente estadounidense Donald Trump durante una reunión en Nueva York. Hacia el final de su exposición, Milei insistió en que la Argentina continuará avanzando por fuera de la espera de nuevas resoluciones internacionales y afirmó: “Nosotros elegimos una defensa pacífica, práctica y efectiva”. También concluyó: “No nos vamos a sentar a esperar que la ONU actúe, vamos a tomar cartas en el asunto”.




