Villa Krause celebró 113 años con la inauguración de 205 luminarias y trabajos de puesta en valor en el centro de la localidad, en una actividad encabezada por la Municipalidad de Rawson. La jornada combinó obras urbanas, homenajes a vecinos destacados y actividades religiosas en honor a Nuestra Señora del Rosario de Andacollo, patrona de la ciudad.
Las intervenciones incluyeron recambio de iluminación, mantenimiento y embellecimiento de espacios públicos, además de la instalación de carteles con nombres de calles, pintura de mobiliario urbano, columnas de iluminación, bolardos y sendas peatonales. También se realizaron tareas sobre la fachada de la Parroquia Nuestra Señora del Rosario de Andacollo y un repaso integral de la Plaza Centenario, en un esquema de mejoras orientado al área céntrica.
Autoridades y contexto institucional
El intendente de Rawson, Carlos Munisaga, encabezó las actividades junto a autoridades provinciales, municipales y representantes de instituciones educativas y religiosas. El acto protocolar sirvió para repasar la historia de la localidad y su evolución desde la fundación oficial, ocurrida el 12 de octubre de 1913, cuando fue inaugurada como Villa Augusto Krause. Según el relato oficial, el proyecto original contemplaba calles organizadas y espacios para la municipalidad, la iglesia, la escuela, la policía y el correo.
Reconocimientos a vecinos
Durante la ceremonia se distinguió a cinco vecinos por sus trayectorias y aportes a la comunidad. Entre ellos estuvo el periodista sanjuanino Gustavo Toledano, con una extensa carrera en los medios, trabajo en el Grupo Telesol y participación en proyectos periodísticos y eventos provinciales. También fue homenajeada Elva del Carmen Zárate, de 100 años, quien llegó a Villa Krause con seis años y trabajó en el campo, en fábricas y como modista. La nómina se completó con el presbítero Alfredo Ariza Espinar, Gladys Sastriques y Rubén Soria, vinculado a la histórica Agencia Broadway.
Identidad y proyección
En su discurso, Munisaga recordó al ingeniero Domingo Krause, impulsor del trazado de la localidad, y vinculó el crecimiento urbano con el aporte de familias, comerciantes, trabajadores e instituciones. Villa Krause quedó constituida con el paso de las décadas como cabecera de Rawson y como uno de los principales centros comerciales, sociales e institucionales de San Juan. La celebración se cerró con la tradicional procesión y la misa por el final de la Fiesta Chica en honor a la patrona local.
La actividad dejó como dato central la finalización de las mejoras urbanas en el casco céntrico y la continuidad de los actos religiosos y comunitarios que forman parte del calendario local. La fecha de fundación y los homenajes a vecinos fueron el eje de una conmemoración que combinó memoria institucional y obras públicas.




