El Instituto Superior Técnico Profesional en Enología e Industrias Frutihortícolas (ISTPEIF), que funciona en la Escuela Fontana de la ciudad de San Juan, aplicará desde 2027 la mayor reforma de su oferta académica desde su creación. El establecimiento, que depende del Ministerio de Educación de la Provincia, incorporará por primera vez la Tecnicatura Superior en Sommelier y transformará la actual carrera de Fruticultura y Horticultura en Tecnicatura Superior en Tecnología de los Alimentos. La rectora Claudia Sánchez, licenciada en Tecnología de los Alimentos y a cargo del instituto desde 2017, confirmó los cambios.
El instituto fue creado en 1996 como desprendimiento de la Escuela de Enología, fundada en 1862 por Domingo Faustino Sarmiento como Quinta Normal Agrícola, luego de una ley nacional que separó los títulos técnicos secundarios hacia un nuevo nivel superior. En 2026 cumplirá 30 años y hoy dicta dos tecnicaturas de tres años: Enología y Fruticultura y Horticultura. Entre ambas reúnen alrededor de 180 alumnos por año, según los datos informados por la conducción del establecimiento.
Oferta nueva y reconversión
La Tecnicatura Superior en Sommelier tendrá una duración de tres años y, de acuerdo con Sánchez, no se limitará al vino. La propuesta también incluirá productos regionales como dulces, mermeladas, melón, aceite y aceituna. La rectora señaló que se trata de una carrera que el instituto venía reclamando desde hace tiempo, en un contexto en el que no existe una oferta pública provincial similar. Aún no está definido el número de vacantes y la institución prevé evaluar un cupo si la cantidad de preinscriptos supera la capacidad del aula.
La reconversión de Fruticultura y Horticultura a Tecnología de los Alimentos responde, según la explicación oficial, a que la matrícula de la propuesta orientada al campo no alcanzaba las expectativas del Ministerio de Educación. La nueva tecnicatura estará enfocada en la industria alimentaria y prevé visitas a fábricas de aceites, vinificación, lácteos y productos cárnicos durante primer año, además de prácticas en planta en segundo y tercer año. El cambio apunta a adecuar la formación a una demanda que la conducción del instituto considera más alineada con el perfil productivo provincial.
Más horas de química y prácticas anuales
El rediseño curricular también modifica la carga horaria de varias materias a partir de 2027. Desde 2017, por un cambio de contenidos dispuesto por el INET —el organismo nacional que regula la educación técnica—, la mayoría de los espacios venían dictándose de manera cuatrimestral, incluidas las materias de química, consideradas base de las carreras. Con el nuevo plan, química inorgánica, orgánica y analítica, además de Enología, pasarán a ser anuales. Materias generales como marco jurídico, alfabetización académica y estadística continuarán con formato cuatrimestral.
Las prácticas profesionales también se ampliarán. La práctica de campo de segundo año, en la que los estudiantes realizan tareas del viñedo, dejará de ser cuatrimestral y pasará a anual para cubrir todo el ciclo productivo. En tercer año, el instituto unificará la práctica de bodega y el proyecto final en una sola práctica anual, ya no concentrada solo en la vendimia sino extendida al trabajo de bodega durante todo el año. Las tres tecnicaturas compartirán un esquema progresivo de visitas y prácticas: en primer año, recorridas por bodegas, fincas, fábricas o ferias del sector; en segundo y tercer año, mayor especialización según cada orientación.
Ingreso, gratuidad y proyección laboral
Para ingresar al instituto se requiere secundario completo, sin necesidad de provenir de una escuela agrotécnica. Quienes no hayan finalizado ese nivel y tengan más de 25 años pueden rendir un examen de ingreso, mientras que en marzo se dicta un cursillo de nivelación de matemática y química, de carácter no eliminatorio. Desde 2027, cada tecnicatura tendrá su propio cursado de matemática, física y química, aunque el instituto mantendrá equivalencias para quienes cursen más de una carrera.
Las preinscripciones para el ciclo 2027 se realizarán en noviembre a través de las redes sociales del instituto, y las inscripciones definitivas en febrero. Sánchez indicó que las tres tecnicaturas dependen del Ministerio de Educación de la Provincia, son estatales y totalmente gratuitas. El establecimiento cuenta con laboratorio propio en la Escuela Fontana y convenios con el INTA y con la mayoría de las bodegas, fincas y fábricas de la provincia para las prácticas.
Los títulos están habilitados por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) y tienen validez nacional. Según la rectora, los egresados de Enología pueden inscribirse en el Consejo Profesional de Enólogos, obtener matrícula y firmar en bodega, propia o de terceros. El instituto también mantiene un convenio con la Universidad Católica de Cuyo, que reconoce los tres años cursados y permite continuar la licenciatura en dos años más, en lugar de los cinco años completos de la carrera universitaria. Sánchez sostuvo que la mayoría de los egresados consigue empleo en la provincia, en bodegas, fincas, aceiteras, fábricas de conserva o en proyectos propios.
La institución tiene además un anexo en la Escuela Gonzalo Doblas de Caucete, donde ya egresaron las primeras camadas de la Tecnicatura en Enología. La rectora señaló que evalúa, junto con esa escuela, sumar allí también la futura Tecnicatura en Tecnología de los Alimentos. De cara a los próximos años, Sánchez dijo que espera mantener la demanda en Enología pese a la caída general del consumo de vino, y medir durante 2027 la respuesta concreta del público a las nuevas propuestas de Sommelier y Tecnología de los Alimentos.




