El Gobierno de San Juan concluyó el relevamiento de nieve en alta montaña y proyectó que la próxima temporada aportará un caudal de agua por encima del promedio reciente. La estimación fue presentada por el secretario de Recursos Hídricos y Energías Renovables, David Devia, y por el especialista en mediciones de alta montaña Lucio Mercado, tras el cierre del operativo "Ventana Andina". El dato adquiere relevancia por el peso que tiene el recurso hídrico en el abastecimiento de riego, la operación de los diques y la planificación provincial.
Los trabajos de campo terminaron el viernes en la cuenca del río Jáchal y el sábado en la del río San Juan. Según explicó Devia, el pronóstico no se construye con un único indicador, sino con la combinación de teledetección satelital —medición de la nieve desde satélites procesada con sistemas de inteligencia artificial—, muestreo en terreno y análisis estadístico de años previos. "Estos tres ejes combinados nos permiten, mediante el desarrollo de cálculos, confluir en lo que es la conformación del pronóstico hídrico", afirmó el funcionario.
Mercado señaló que la densidad de la nieve es una variable central, porque en un metro cúbico casi el 80% es aire y las capas inferiores se compactan con el tiempo. Indicó además que este invierno hubo más lluvia y nieve de lo habitual en el norte provincial, en zonas como Patos Norte, en la cuenca del río Castaño, y Del Carmen, y que parte de esa cobertura ya comenzó a derretirse. También precisó que el frío de octubre, con un promedio de 16 grados, ayudó a conservar la nieve, aunque una porción se pierde por sublimación, proceso por el cual pasa de sólido a vapor sin transformarse en agua líquida.
Mercado sostuvo que el volumen de agua que ingresará esta temporada será superior a la media de los últimos años, en un escenario atravesado por la sequía que afecta a la región desde 2009. Como referencia, mencionó que en la temporada 2016-2017 se registraron unos 2.220 hectómetros cúbicos —equivalentes a mil millones de litros por unidad—, mientras que en 2005 se alcanzaron 2.900 hectómetros cúbicos. Esa serie sirve como parámetro para dimensionar la variación del recurso y su impacto sobre la disponibilidad provincial.
Consultado sobre el efecto que podría tener un mayor caudal en los diques sanjuaninos, Devia descartó riesgos y afirmó que se cumplió al 100% el plan de tres años destinado a dejar las represas en condiciones seguras. Sostuvo además que el sistema ya no depende solo de la Quebrada de Ullum, como en el pasado, sino que también cuenta con los diques Punta Negra y Los Caracoles. En la misma línea, señaló que la obra de El Tambolar, actualmente en construcción, no tendría riesgo porque el cauce previsto fue diseñado para soportar escenarios de mayor crecida.
La proyección oficial deja abierta la instancia de seguimiento de las próximas mediciones de caudal y de la evolución del deshielo durante la temporada. En ese marco, el comportamiento de la nieve acumulada y la capacidad de regulación de los embalses serán las variables a observar para definir el impacto efectivo sobre el sistema hídrico provincial.




