La crecida del Río San Juan obligó a la Dirección de Hidráulica a intervenir la histórica estación de aforo número 101, en Calingasta, donde el cable principal tocó el agua y dejó fuera de servicio las mediciones. La información fue confirmada por el director del organismo, José María Ginestar, quien explicó que la infraestructura debió ser reformada de urgencia para retomar el registro oficial del caudal.
Según detalló Ginestar, el problema se produjo porque el cable principal perdió tensión y la catenaria, es decir, la curva que forma un cable suspendido, llegó a la superficie del río por el estiramiento del material y el aumento del caudal. Esa situación impidió continuar con el aforo, que es el sistema utilizado para medir cuánta agua pasa por un curso de agua en un punto determinado.
Reparación en la estación
El funcionario indicó que el cable ya no podía volver a tensarse y que la solución fue elevar directamente las puntas de apoyo. Los trabajos incluyeron el reemplazo del cable por uno nuevo y el ascenso de las estructuras de sostén en un metro y medio. Tras varios días sin mediciones por las tareas en el lugar, Hidráulica prevé retomar el aforo oficial con la nueva altura instalada.
Mientras tanto, el organismo no cuenta con datos actualizados sobre el volumen de agua que transporta el río. Ese registro resulta clave para el seguimiento de la disponibilidad hídrica en la provincia, especialmente en un escenario en el que las autoridades esperan mayores aportes hacia noviembre y diciembre, cuando el aumento de la temperatura en la alta montaña acelera el deshielo.
Pronóstico para la temporada
De acuerdo con lo expuesto por Ginestar, este año el fenómeno de El Niño y las nevadas de mayor magnitud en dos décadas permiten anticipar subas de entre 120% y 200% respecto de los niveles actuales. El funcionario sostuvo que eso podría significar hasta el triple de agua disponible durante el verano, aunque esa estimación depende de las mediciones que todavía restan completar.
Vuelo de cateo
En paralelo a las tareas en Calingasta, Hidráulica espera concretar el tradicional vuelo de cateo a la alta cordillera, el relevamiento aéreo que permite medir en el terreno cuánta nieve cayó en la cuenca del río. Ese dato complementa el pronóstico hídrico de la temporada y sigue siendo necesario, aun con el uso de imágenes satelitales.
El mal tiempo impidió el despegue previsto para esta semana, pero Ginestar confirmó que el vuelo en helicóptero se realizará cuando haya una ventana de buen clima, probablemente la semana que viene. El organismo considera que la medición presencial sigue siendo indispensable porque los satélites pierden precisión cuando detectan agua o nieve profunda, una limitación que también se toma en cuenta en Mendoza para publicar las estimaciones oficiales.




