El gobernador de San Juan, Marcelo Orrego, autorizó mediante un decreto el ascenso de 250 efectivos del Servicio Penitenciario Provincial. Según la información oficial, la medida alcanzó al 20% del personal de la institución y reconoció los años de servicio, la formación y el trabajo de los agentes.
La disposición se inscribe en una política de fortalecimiento de las fuerzas de seguridad provinciales. De acuerdo con el comunicado difundido, los ascensos forman parte de un proceso progresivo que se ejecuta según los recursos disponibles y las posibilidades de la administración. Ese criterio ubica la decisión dentro del esquema de administración de personal y de carrera dentro del organismo.
Los cambios tienen impacto directo en la trayectoria profesional de los efectivos alcanzados y también en sus grupos familiares. El personal penitenciario cumple funciones vinculadas con el mantenimiento del orden y la seguridad dentro de los establecimientos donde las personas privadas de la libertad cumplen sus condenas. En ese marco, la promoción jerárquica modifica responsabilidades y posiciones dentro de la estructura interna.
Cambios en la conducción
La decisión se suma a otras modificaciones impulsadas en la conducción del Servicio Penitenciario Provincial durante la actual gestión. Entre ellas, se informó la designación del prefecto Carlos Suárez como director de carrera, un nombramiento que, según la información difundida, se concretó por primera vez en la historia de la institución. También fue designada la subprefecto Norma Iragorre como primera subdirectora mujer de carrera del organismo.
La combinación de ascensos y cambios jerárquicos forma parte de las medidas adoptadas para el desarrollo profesional del personal y el funcionamiento institucional. La información oficial no precisó plazos adicionales ni nuevas etapas de implementación, por lo que el dato a seguir es la consolidación de la nueva conducción y su impacto en la estructura penitenciaria provincial.




