El intendente Juan Carlos Abarca confirmó que el Parque Industrial de Albardón terminó la urbanización de sus primeras 250 hectáreas y proyecta alcanzar un total de 1.250 hectáreas. El predio está sobre la ruta 40 norte, en un corredor por el que circulan camiones con destino a proyectos mineros de Calingasta, Jáchal e Iglesia. La ampliación se vincula con la demanda de infraestructura y logística asociada a esa actividad.
El municipio administra el parque, que según Abarca es el más grande de San Juan y del país. El sector fundacional quedó listo para recibir nuevas empresas tras completar pavimento, iluminación y provisión de agua potable en cada lote. Esa etapa cerró una primera fase de urbanización y dejó habilitado el uso industrial del predio.
Expansión por etapas El plan prevé urbanizar otras 500 hectáreas contiguas, también bajo administración municipal, y sumar otras 500 hectáreas del otro lado de la ruta 40, en función del crecimiento de la demanda. “Para nosotros 250 hectáreas eran más que suficiente, pero se abrió una necesidad de hacerlo más grande porque está en un punto muy estratégico”, dijo Abarca, quien recordó que el parque nació en 2010. La secuencia muestra que la ampliación no responde a una obra cerrada, sino a una planificación escalonada.
Las calles internas tienen 30 metros de ancho y un bulevar central de 8 metros, un diseño orientado al tránsito de camiones de gran porte que trasladan estructuras e insumos hacia la alta montaña. Según el esquema proyectado, el trazado fue pensado para funcionar durante más de 100 años. Además, la ubicación evita que el transporte pesado atraviese el centro de la ciudad de San Juan en su camino hacia los yacimientos cordilleranos.
Demanda privada En el predio tienen sus oficinas la minera Vicuña, que además compró otro terreno de 85 hectáreas para futura logística, según indicó Abarca. También se instalaron cinco empresas del clúster Berazategui, de Buenos Aires, atraídas por la futura producción de cobre sanjuanino. En el acceso al parque se sumó un arco monumental, con veredas y accesos pavimentados, y cartelería que identifica los sectores A, B y C y los lotes disponibles.
El parque incorporó además una sala de capacitación remodelada, con capacidad para más de 50 personas, sanitarios, conectividad y proyector, para entrenamiento de personal dentro del mismo predio. Con esas obras concluidas, Albardón avanza en la tramitación de nuevos lotes para acompañar la expansión minera prevista para los próximos años.




