La llegada de una temporada marcada por el fenómeno de El Niño abre en San Juan la posibilidad de una mayor disponibilidad de agua para la producción agrícola, después de varios años de crisis hídrica. La proyección incluye más aporte por deshielo y mayores precipitaciones, según explicó Mónica Ruiz, directora del INTA San Juan. Ese escenario podría mejorar el riego, aunque también incrementa los riesgos para los cultivos.
Más agua y más horas de riego Ruiz señaló que los pronósticos anticipan un aumento del caudal del río San Juan, con impacto potencial sobre los diques y sobre la cantidad de horas de riego disponibles para los regantes. En una provincia donde la escasez de recursos hídricos condicionó la actividad agrícola, esa mejora sería relevante para sostener la producción. Sin embargo, la funcionaria advirtió que el resultado dependerá de que las condiciones climáticas no deriven en eventos extremos.
Riesgos para la vid El aumento de la humedad ambiental y de las lluvias también puede favorecer la aparición de enfermedades en las plantas, en especial las causadas por hongos que afectan a la vid. Ruiz indicó que los productores deberán seguir de cerca la evolución del clima y aplicar medidas preventivas cuando corresponda. Además, advirtió que otras producciones también pueden verse afectadas por enfermedades en condiciones que no son habituales para determinadas zonas.
Granizo y precipitaciones intensas A ese cuadro se suman la posibilidad de granizo y de lluvias intensas, fenómenos que pueden complicar distintas actividades agrícolas. Ruiz remarcó que un incremento excesivo del caudal o precipitaciones torrenciales por encima de la capacidad de los cauces pueden generar problemas en el territorio productivo. Por eso, la lectura del organismo es doble: una mejora en la oferta hídrica, pero también una mayor exposición a daños climáticos.
Recomendaciones preventivas La directora del INTA San Juan adelantó que el organismo difundirá recomendaciones para preparar la temporada. Entre ellas mencionó mantener en condiciones la maquinaria destinada a la aplicación de productos para el control de plagas y enfermedades, revisar la nivelación de los terrenos y limpiar drenajes y sistemas de riego. También pidió atención a las alertas y a las recomendaciones técnicas que se emitan ante condiciones favorables para la aparición de enfermedades.
En ese marco, el próximo período quedará condicionado por la evolución real de las lluvias, el deshielo y la respuesta de la infraestructura de riego. Para el sector agrícola provincial, el dato central será si la mayor disponibilidad de agua logra traducirse en mejor abastecimiento sin que se agraven los daños por exceso de humedad o por eventos severos.




