El avance de los grandes proyectos mineros en San Juan comenzó a despertar interés entre empresarios de distintos puntos del país, según señaló Fernando Godoy, presidente de la Cámara de Proveedores Interdepartamentales Mineros de San Juan (Caprimsa), en una entrevista con Radio Mil20. El dirigente vinculó ese movimiento con el escenario abierto por las inversiones y por el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), el esquema nacional que busca atraer capitales de gran escala. La lectura empresaria, dijo, es que la provincia ingresa en una etapa distinta por la magnitud de los proyectos en carpeta. En ese marco, sostuvo que la actividad empieza a ordenar expectativas sobre proveedores, financiamiento y capacidad operativa.
Godoy destacó la convocatoria que tuvo una actividad realizada en Santa Fe, donde participaron alrededor de 4.500 personas, una cifra que superó las previsiones iniciales de los organizadores, que estimaban entre 1.500 y 2.000 asistentes. Para el titular de Caprimsa, ese nivel de concurrencia muestra que más empresas buscan oportunidades de inversión y negocios vinculados con los grandes emprendimientos productivos del país. También remarcó que más de 80 firmas vinculadas a la cámara participaron de las actividades para conocer las perspectivas de desarrollo de la actividad minera. Según su análisis, San Juan tuvo un lugar central en las conversaciones entre empresarios.
Escala y exigencias En ese contexto, Godoy afirmó que proyectos de gran escala como Vicuña pueden modificar el escenario productivo y social de la provincia. “Esta minería va a cambiar la matriz social y productiva de la provincia”, sostuvo. A la vez, explicó que la nueva etapa demandará una capacidad operativa, financiera y tecnológica superior a la de explotaciones mineras anteriores. Como ejemplo, mencionó la necesidad de contar con maquinaria pesada, equipos especializados y servicios de mayor complejidad. También señaló que una sola licitación vinculada al transporte podría requerir unos 200 colectivos, con picos de hasta 600 unidades.
En esa línea, el dirigente empresarial advirtió que las compañías locales deberán fortalecer capital, certificaciones y mecanismos de asociación para poder competir. “Vamos a necesitar más capital, más ayudas de apalancamiento financiero y que las empresas más grandes estén más certificadas o se vayan articulando con empresas más chicas”, explicó. La referencia al apalancamiento financiero alude a herramientas de financiamiento que permiten ampliar la capacidad de inversión de las firmas. Según Godoy, la escala de los proyectos exigirá que las empresas sanjuaninas se preparen para licitaciones con mayores requisitos técnicos y económicos.
RIGI y proveedores Otro eje de la entrevista fue el impacto potencial del RIGI sobre la participación de proveedores locales. Godoy indicó que, junto con representantes de cámaras empresarias de distintas provincias, vienen planteando la necesidad de generar condiciones que favorezcan la intervención de empresas radicadas en las zonas donde se desarrollen los proyectos. En ese marco, mencionó la importancia de la Ley de Desarrollo de Proveedores y de mecanismos que vinculen las inversiones con el entramado productivo provincial. La discusión, según expuso, apunta a que las compañías puedan integrarse a las oportunidades bajo condiciones de inversión, radicación y compra local.
El presidente de Caprimsa también sostuvo que San Juan cuenta con una ventaja por su trayectoria minera. Recordó que la provincia desarrolla esta actividad desde hace aproximadamente 40 años y que acumula una experiencia importante en las últimas dos décadas. “San Juan viene haciendo minería hace 40 años, muy fuerte hace 20”, remarcó. Para Godoy, el desafío inmediato será articular al sector privado, al Gobierno, a los gremios y a las operadoras para que el interés que generan los grandes emprendimientos se traduzca en participación efectiva de empresas locales. La variable a seguir es cómo se ordenará esa articulación en la etapa previa a la llegada de nuevas inversiones.




