En el marco de Octubre, mes de concientización sobre el cáncer de mama, TELESOL difundió los testimonios de Antonella Jorquera y Sofía Eichler, dos mujeres que atravesaron tratamientos oncológicos y vinculó sus historias con la práctica deportiva como sostén emocional y físico. Los relatos se centraron en el impacto del diagnóstico, el acompañamiento familiar y la importancia de los controles médicos para detectar la enfermedad a tiempo. En ambos casos, las entrevistadas plantearon que la experiencia cambió su vida cotidiana y su manera de enfrentar el proceso.
El caso de Antonella
Jorquera, jugadora de handball en el Club Atlético de la Juventud Alianza, contó que su diagnóstico llegó un mes después del fallecimiento de su madre, ocurrido el 21 de septiembre en Buenos Aires, durante la pandemia. Según relató, primero detectó “un bultito” en una mama, se hizo un control y allí comenzó “el camino largo”. La deportista señaló que tenía 29 años y que su hija, de 9, fue un sostén central para continuar con el tratamiento. También destacó el acompañamiento de su pareja y de su familia durante el proceso.
“Se te cruzan muchas emociones por la mente. Es muy triste pasar esto. Después de una pérdida muy grande que tuve, debí pausar el duelo para enfocarme en mi vida”, sostuvo. Más adelante agregó: “No encontraba respuestas, no encontraba la salida. Me costó mucho enfocarme en salir adelante, por mi hija”. Jorquera afirmó que hoy está “bien” y que todo está “controlado”, aunque indicó que, si todo sigue según lo previsto, en dos años podría darse por finalizado el tratamiento. También dejó un mensaje para otras pacientes: “No digo que no tengan miedo porque es inevitable. Pero sí les diría que se sale”.
Diagnóstico temprano
Sofía Eichler contó que fue diagnosticada hace dos años con cáncer de mama HER2 positivo, una variante asociada a la presencia de una proteína que favorece el crecimiento de células tumorales. En su caso, remarcó que el diagnóstico temprano fue determinante para su recuperación. “Lo que me salvó fue el diagnóstico. Este mes es bueno para que todas las mujeres y hombres tomen conciencia y se hagan controles. Un diagnóstico temprano puede salvar tu vida”, dijo a TELESOL NOTICIAS.
Eichler agregó que el impacto inicial fue fuerte, pero que decidió continuar por su hijo y por sus antecedentes familiares: su madre y su abuela también tuvieron cáncer de mama. “Da miedo la palabra cáncer. Se te viene el mundo abajo. Pero tengo un hijo y dije que iba a seguir, amo la vida, vamos para adelante”, expresó. Según relató, atravesó dos operaciones, luego la colocación de prótesis y, en abril, la extracción de ovarios y trompas como medida preventiva. También afirmó que mantuvo su actividad deportiva durante el proceso, al considerar que seguir en movimiento ayudó a que la recuperación no se volviera más difícil.
Prevención y seguimiento
Las dos entrevistas se inscriben en la agenda de prevención que cada año se refuerza durante Octubre Rosa, con foco en la detección precoz y en la continuidad de los controles médicos. En los testimonios difundidos por TELESOL, el deporte aparece como una herramienta de sostén, pero el eje central fue la recomendación de consultar ante cualquier cambio y no postergar estudios. En ese marco, ambas mujeres insistieron en que el miedo inicial no debe frenar la búsqueda de atención médica.
La relevancia de estos relatos reside en que ponen en primer plano dos variables decisivas para el pronóstico: el acceso a diagnóstico oportuno y el seguimiento clínico posterior. En el caso de Jorquera, el proceso estuvo atravesado por una pérdida familiar reciente y por la crianza de su hija; en el de Eichler, por antecedentes familiares y por intervenciones sucesivas. La variable que queda abierta es la continuidad de los controles y el alcance de las campañas de concientización durante este mes.




