El economista y secretario de Economía de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), Ricardo Coca, sostuvo que una parte de la economía argentina no avanza a menor ritmo, sino que retrocede. Lo dijo en diálogo con Roberto Pugliese, en el programa radial Al Palo, al analizar el desempeño de los sectores productivos y su impacto sobre el empleo. Su planteo se centró en la diferencia entre las actividades que aportan divisas y las que concentran puestos de trabajo.
Superávit energético Coca explicó que la energía y los combustibles se transformaron en un sostén para el país a partir de la producción de Vaca Muerta. Según detalló, ese sector alcanzó un superávit de 9.427 millones de dólares, equivalente a cerca del 44% del saldo comercial favorable de la Argentina, con exportaciones por 11.000 millones de dólares. En ese marco, contrapuso ese ingreso de dólares con la situación de la industria y el comercio, a los que describió en una etapa de deterioro.
Industria y comercio El economista afirmó que los sectores dinámicos permiten una paradoja para el gobierno nacional: ingreso de divisas por el superávit comercial y, al mismo tiempo, desempleo creciente. En esa línea, señaló que la industria y el comercio atraviesan una fase de retroceso. Su diagnóstico apuntó a una tensión entre las actividades exportadoras y aquellas que absorben mano de obra en mayor escala.
San Juan y la minería Sobre la provincia, Coca comparó la situación local con Añelo, en Neuquén, y mencionó los desafíos que plantea el avance de los proyectos de cobre. Indicó que la UNSJ estudia cómo vincular esas inversiones con actividades tradicionales como la vitivinicultura, los mostos, el pistacho y la industria del conocimiento. También pidió que los ingresos por regalías mineras se orienten a resolver problemas de agua y obras postergadas.
Obras pendientes Entre los ejemplos que mencionó, incluyó los cambios en el cauce del puente de Albardón, el anegamiento de desagües en 25 de Mayo y 9 de Julio, y la obra inconclusa del dique El Tambolar. La referencia ubicó el debate en torno a infraestructura hídrica y adaptación a los ciclos de sequía. En paralelo, el economista advirtió sobre la situación financiera de la UNSJ.
Presupuesto universitario Coca señaló que el presupuesto de funcionamiento de la universidad está congelado desde 2025. Dijo que sostener esa condición durante un año y medio resulta complejo para que el sistema se desempeñe con normalidad. Ese dato deja abierto el seguimiento sobre la evolución de los recursos universitarios y sobre la definición de obras hídricas que, según planteó, deberían financiarse con regalías mineras.




