Las trabajadoras sexuales de San Juan se suman este martes 3 de noviembre al primer paro nacional del año, en reclamo por los cuatro femicidios de compañeras ocurridos en los últimos meses en Buenos Aires, Córdoba y La Plata. La medida se produce dos semanas después del último caso registrado en Rosario y apunta a visibilizar la falta de acompañamiento del Estado nacional en materia de seguridad.
Mariana Castro Cánovas, referente y coordinadora de la filial San Juan de la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina (AMMAR), sostuvo que la decisión se adoptó por los homicidios de compañeras en distintas provincias. “Se habla de un asesino serial y decidimos parar para que nos escuchen a todas ante el poco acompañamiento de seguridad que tenemos del Estado nacional”, dijo.
En la provincia, la referente señaló que la relación con las fuerzas de seguridad es distinta a la de otras jurisdicciones. “En CABA la policía las amedrenta un montón, las golpea y termina siendo el regenteador; acá en San Juan es distinto, el Ministerio de Seguridad nos acompaña y la policía hace controles para cuidar a las compañeras de robos y agresiones”, explicó Castro Cánovas.
Concentración en Plaza Di Stefano La convocatoria en la provincia será a las 20 en la Plaza Di Stefano, detrás de la Terminal de Ómnibus. La organización invitó a participar a trabajadoras sexuales, organizaciones feministas y vecinos autoconvocados con banderas y carteles. Según informó la referente, durante la actividad habrá un encendido de velas y una charla sobre la situación que atraviesa el sector en el país.
Caída de ingresos AMMAR describió además un escenario de menor actividad en la calle y menos clientes. En los recorridos nocturnos, la organización estima un promedio de 50 trabajadoras que rotan en distintos horarios dentro de la zona de trabajo. Castro Cánovas indicó que hoy trabajan mujeres de entre 18 y 65 años, incluidas jóvenes que se suman porque no les alcanza con otro empleo y mujeres que debieron volver a la actividad después de años.
La referente también señaló que la mayoría evita que su familia conozca a qué se dedica. Además, afirmó que desde 2024 el trabajo bajó hasta un 90% en la cantidad de clientes. “Pasaron de ganar un millón de pesos por día a sacar entre 80.000 y 100.000 pesos, así que el trabajo presencial es casi nulo”, sostuvo. Ante esa caída, parte del sector comenzó a vender contenido por plataformas virtuales, aunque con una tarifa menor que la de un servicio presencial.
Quienes quieran acompañar la concentración pueden acercarse desde las 20 a la Plaza Di Stefano. Ante cualquier situación de violencia de género, la línea 144 atiende de forma gratuita las 24 horas, los 365 días del año.




