La Fiscalía de Paraguay solicitó este sábado la prisión preventiva contra el expresidente Santiago Peña, en el marco de la investigación por presuntas irregularidades vinculadas con el colapso de Ueno Bank. Durante su comparecencia ante el Ministerio Público, el exmandatario fue imputado formalmente por presunta lesión de confianza y administración en provecho propio.
La presentación judicial se produjo después de que Peña fuera detenido durante la madrugada y trasladado al Regimiento Escolta Presidencial, tras un operativo de fiscales y efectivos policiales en su residencia de Asunción. Según el texto original, en las inmediaciones de su domicilio se registraron protestas, en un contexto de fuerte tensión política e institucional en Paraguay.
Antecedentes de la causa
El caso se originó a partir del cierre de Ueno Bank, entidad a la que Peña fue vinculado en la investigación. La Fiscalía busca determinar responsabilidades y esclarecer las circunstancias del colapso financiero, mientras avanza sobre las eventuales conductas atribuidas al exmandatario. La causa, además, derivó en su destitución mediante un juicio político.
Consecuencias institucionales
El Congreso rechazó la renuncia de Santiago Peña y avanzó con su destitución, por lo que la presidencia quedó en manos de Pedro Alliana. El texto señala que se trata del segundo mandatario elegido democráticamente apartado del cargo desde la caída de la dictadura en Paraguay. La secuencia abrió una crisis política que ahora quedó cruzada por la investigación penal.
Próximos pasos
La Fiscalía deberá evaluar los elementos incorporados durante la declaración y resolver el pedido de prisión preventiva. En paralelo, la investigación seguirá centrada en las presuntas responsabilidades por el cierre de Ueno Bank y en la eventual participación atribuida al expresidente. El expediente queda ahora en una etapa clave para definir medidas procesales y el alcance de las imputaciones.




