La Cámara de Senadores de Paraguay aprobó por unanimidad el juicio político contra Santiago Peña y lo destituyó de la Presidencia con 44 votos. El mandatario no asistió a la sesión, se mantuvo activo en redes sociales y fue representado por sus abogados Ricardo Preda y Adolfo Ferreiro. En las inmediaciones del Congreso paraguayo se registró la presencia de una multitud mientras se aguardaba la llegada de Pedro Alliana, vicepresidente, para asumir la conducción del país.
La definición del Senado se produjo después de que la Cámara de Diputados aprobara también por unanimidad la destitución, con 78 votos a favor. Antes de esa instancia, el pedido de prórroga del juicio político solicitado por Peña fue rechazado por 39 votos en contra, tres a favor, dos abstenciones y una ausencia. En la sesión del Senado solo se registró la ausencia de la legisladora Guadalupe Aveiro.
Defensa y acusación
Los abogados del presidente sostuvieron que hubo violación del debido proceso y pidieron que se aceptara la renuncia presentada por Peña. También citaron como antecedente lo ocurrido en 2020 con Felipe Paredes, quien renunció a su cargo en la Corte Suprema de Justicia en simultáneo a un juicio político. Desde el Congreso, la senadora Yolanda Paredes cuestionó a la defensa al afirmar que no tenía “legitimidad ni personería para estar en el juicio”. El diputado Adrián Vaesken sostuvo que “la defensa no refutó ninguno de los hechos”.
La acusación final estuvo encabezada por la fiscal acusadora Rocío Vallejo, quien expuso un presunto vínculo comercial entre Santiago Peña y el Grupo Vázquez hasta 19 meses después del inicio de su presidencia. Vallejo planteó además que el Instituto de Previsión Social habría modificado el reglamento de inversiones para direccionar fondos hacia ueno bank. Según la acusación, el caso involucra los ahorros de 3 millones de paraguayos y u$s800 millones de fondos públicos.
Renuncia y sucesión
Luego de la negativa a postergar el tratamiento, el presidente del Congreso, Basilio “Bachi” Núñez, dispuso un cuarto intermedio para notificar a Peña y permitir su presencia. Sin embargo, el mandatario no concurrió y difundió su posición en X, donde escribió: “Presenté mi renuncia para evitar más daño al país y contribuir a devolverle la tranquilidad al Paraguay. No quiero que mi presencia sea motivo de mayor división o inestabilidad”. En el mismo mensaje sostuvo que su responsabilidad era “poner al país por encima de mi destino personal”.
En paralelo, durante la jornada se confirmó la renuncia del asesor político José Alberto Alderete, cercano a Peña desde 2023 y suegro de Joshua Abreu Boss, directivo de ueno bank. Antes ya habían dejado sus cargos el jefe de Gabinete de la Presidencia, Javier Giménez; el asesor jurídico Roberto Moreno; y el ministro del Interior, Enrique Riera. Este último fue reemplazado por Carlos Humberto Benítez González, que continúa como viceministro de Seguridad Interna.
Con la destitución ya resuelta por ambas cámaras, la variable inmediata es la asunción de Pedro Alliana y la formalización de la nueva conducción del Ejecutivo paraguayo. El cierre del proceso quedó atado a la notificación institucional y a la toma de posesión del reemplazante constitucional.
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