El papa León XIV se reunirá con víctimas de abusos sexuales cometidos por miembros del clero y de la Iglesia durante el viaje apostólico que realizará por Uruguay, Argentina y Perú, del 6 al 17 de noviembre, informó la Oficina de Prensa de la Santa Sede.
El comunicado oficial sostuvo que esos encuentros responden al deseo del Pontífice de expresar cercanía a quienes sufrieron y siguen sufriendo esa violencia, y de construir caminos de sanación accesibles para quienes los necesiten. También señaló que la finalidad es asegurar que la Iglesia sea un lugar seguro y espiritualmente sano, con capacidad de comunicar el Evangelio.
Antecedentes recientes
Antes de esta gira, León XIV ya había mantenido reuniones con grupos de víctimas en Madrid, el 8 de junio, y en Lourdes, Francia, el 27 de septiembre. Ambas reuniones fueron a puerta cerrada y estuvieron centradas en el diálogo y en la escucha de testimonios de hombres y mujeres que denunciaron haber sufrido abusos dentro de la Iglesia. En otras ocasiones, el Papa describió esos hechos como una “plaga”, un “escándalo” y una “herida real”.
En Madrid, el grupo pertenecía al Proyecto Repara, una iniciativa de la arquidiócesis, y fue recibido en la Nunciatura. Allí, el Papa aseguró su cercanía y la de toda la comunidad eclesial, además de “el compromiso de garantizar que las propuestas recibidas sirvan de base para futuros esfuerzos y que la Iglesia pueda ser verdaderamente un lugar seguro y espiritualmente sano, donde las heridas encuentren consuelo y sanación”.
Escucha y reparación
En Lourdes, durante dos horas, según describieron cinco de los siete participantes en una rueda de prensa posterior, el Pontífice indicó la senda de la “máxima vigilancia” y la “máxima determinación” para seguir el camino de la verdad, la justicia, el perdón y la reparación. El objetivo, según expresó, es establecer “una cultura de prevención y protección contra tales crímenes”.
Luego, en el avión de regreso de Metz a Roma, y a pedido de periodistas, agregó que “el abuso sexual es, ante todo, un problema humano” y que, cuando ocurre dentro de la Iglesia, adquiere otra dimensión porque la vida de fe de las personas puede quedar “profundamente herida y, a veces, incluso destruida”. Añadió que la Iglesia tiene una responsabilidad especial de acompañar a las víctimas y ayudarlas a buscar la sanación.
Antecedentes en la Iglesia
La Santa Sede recordó que los encuentros entre papas y víctimas de abusos se repitieron en varios viajes apostólicos. Mencionó a Benedicto XVI en sus visitas a Estados Unidos en 2008, y luego al Reino Unido, Australia y Alemania, así como a Francisco en Chile, Irlanda, Portugal y Bélgica.
Para León XIV, la reunión en Madrid fue la primera en el extranjero con personas que sufrieron abusos dentro de la Iglesia. Según el Vaticano, en los meses previos también recibió a miembros de la junta directiva de Ending Clergy Abuse, a quince sobrevivientes en Bélgica y al irlandés David Ryan, víctima de abusos durante su infancia en un colegio de Dublín.




