El papa León XIV designó a la religiosa irlandesa Mary Teresa Barron como secretaria adjunta del Dicasterio para la Evangelización, en la sección dedicada a la primera evangelización y a las nuevas Iglesias particulares, y le encomendó también la presidencia de las Obras Misionales Pontificias. Según informó este jueves la Oficina de Prensa de la Santa Sede, ambas funciones comenzarán el 4 de enero de 2027. La decisión ubica a una mujer al frente de una estructura presente en más de 120 países.
Trayectoria y alcance
Barron es superiora general de las Hermanas Misioneras de Nuestra Señora de los Apóstoles desde 2018, congregación con presencia en distintos países de África. Desde su nuevo cargo tendrá a su cargo la coordinación de la cooperación misionera de las Iglesias locales de todo el mundo. La función se vincula con los territorios donde el catolicismo continúa en expansión y enfrenta mayores desafíos pastorales. Con esta designación, la monja se convierte en la primera mujer en dirigir la red misionera pontificia.
Nacida en Donegal, Irlanda, el 7 de noviembre de 1968, Barron tiene una maestría en Administración Pública de la Salud y otra en Desarrollo Internacional, ambas cursadas en Dublín. Entre 2022 y 2025 presidió una entidad dedicada al estudio de la misión evangelizadora y, entre 2023 y 2025, encabezó la Unión Internacional de Superioras Generales, que nuclea a unas 600.000 religiosas en 80 países. Esos antecedentes explican el perfil con el que llega a un área central de la estructura vaticana.
Debate sobre el rol de las mujeres
En ese rol, la religiosa intervino públicamente sobre el lugar de la mujer en la Iglesia. En una conferencia de prensa del Sínodo de la Sinodalidad, el 7 de octubre de 2024, planteó que el debate no debía limitarse a si las mujeres pueden ser ordenadas: “¿Está el Espíritu llamando a las mujeres? Porque algunas mujeres sienten un llamado al sacerdocio o al diaconado”, sostuvo. En la misma rueda de prensa defendió mantener abierto el diálogo aun cuando por ahora no se contemple un ministerio ordenado femenino, y pidió mirar la cuestión desde “las necesidades de la misión hoy”.
Más mujeres en cargos clave
El nombramiento se suma a otros realizados por León XIV en la conducción de áreas sensibles del Vaticano. En mayo de 2025 eligió a la hermana Tiziana Merletti como secretaria del dicasterio para la vida consagrada; en abril de 2026, Paola Fanelli pasó a dirigir Recursos Humanos de la Santa Sede, y en junio, María Montserrat Alvarado fue designada prefecta del Dicasterio para la Comunicación, cargo que asumirá el 1 de noviembre. Ese mismo mes, la salesiana italiana Alessandra Smerilli quedó al frente del dicasterio para el Desarrollo Humano Integral.
El lunes pasado, en una audiencia en el Vaticano con empleados laicos y la asociación Mujeres en el Vaticano, el obispo de Roma afirmó que “la presencia de las mujeres constituye una riqueza que debe ser reconocida y valorada cada vez más”. La fecha de asunción de Barron, fijada para el 4 de enero de 2027, marca el próximo paso institucional en una designación que amplía la presencia femenina en la Curia.




