Alrededor de 450.000 personas, según los organizadores, y 250.000, según el Ministerio del Interior francés, se movilizaron el martes en Francia en protestas estudiantiles para reclamar más recursos para la educación, denunciar el deterioro de los centros escolares y la falta de profesores, especialmente en los barrios más desfavorecidos.
Las autoridades desplegaron un importante dispositivo policial ante el temor a nuevos incidentes, después de varios días de bloqueos y enfrentamientos que, según la información difundida por DW y citada por Noticias Argentinas, dejaron numerosos heridos, algunos de carácter grave. La Unión Sindical de Estudiantes de Secundaria informó que 1.800 institutos permanecen bloqueados.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, se reunirá esta tarde con varios ministros en el Palacio del Elíseo para evaluar la situación. Según una fuente del Ejecutivo citada por Le Monde, participarán el primer ministro, Sébastien Lecornu, el ministro del Interior, Laurent Nuñez, y el titular de Educación Nacional, Edouard Geffray.
Escalada y respuesta oficial Lecornu acusó a La Francia Insumisa (LFI) de tener el “objetivo político de sembrar el caos en el país” antes de las elecciones presidenciales de 2027 y sostuvo que hablar de “instrucciones políticas de represión policial” contra las manifestaciones de estudiantes de secundaria es una “mentira”. En la Asamblea Nacional, afirmó: “¿Pueden ocurrir accidentes en una operación de orden público tan delicada? La respuesta es sí. Y digo accidente porque veo que se emplea también el término 'violencia policial'. La violencia policial sugeriría la existencia de instrucciones políticas de represión policial. Eso es falso, es una mentira y supone arrojar oprobio sobre la policía de la República”.
En ese marco, el Gobierno francés anunció la suspensión de las clases en los institutos de enseñanza secundaria a finales de esta semana para organizar un “espacio de democracia interna” con los alumnos. Lecornu precisó ante la Asamblea Nacional que, desde mañana por la mañana, el jueves y el viernes se liberarán totalmente los horarios para permitir que cada equipo directivo y cada director dispongan de un tiempo de democracia interna en el centro.
Según el Ejecutivo, 215 estudiantes resultaron heridos desde el inicio de las protestas. El ministro del Interior señaló que la inmensa mayoría de los casos se produjo en accidentes o por la intervención de personas ajenas al movimiento, en episodios de “violencia urbana” y “de extrema tensión”, y justificó el uso de antidisturbios. La portavoz del Gobierno, Maud Bregeon, defendió la actuación de las fuerzas de seguridad, aunque reconoció que las lesiones sufridas por algunos jóvenes son “un drama en cualquier circunstancia” y recordó que se abrieron investigaciones de la IGPN, la llamada “policía de policías”; Nuñez puntualizó que hay “una decena” de casos bajo su revisión.
Antecedentes y próximas definiciones La jornada de movilización se produjo tras episodios graves: un adolescente de 15 años sufrió la amputación de una mano en Lens, en el norte, tras la explosión de una granada, y en Tours, en el centro, un estudiante de 16 años perdió la visión de un ojo durante un bloqueo la semana pasada. El caso de Lens está bajo investigación para establecer las circunstancias, mientras que la Fiscalía indicó en Tours que las lesiones del menor eran compatibles con el impacto de un proyectil disparado por un lanzador de balas de defensa (LBD), utilizado por las fuerzas del orden francesas.
Las movilizaciones comenzaron desde primeras horas en varios institutos, incluidos centros de París, con bloqueos en establecimientos como Hélène-Boucher y Louis-le-Grand. Los estudiantes reclaman inversiones para mejorar las condiciones materiales de los centros, más personal educativo y sanitario, y cambios en el acceso a la enseñanza superior, que consideran poco transparente y favorable para alumnos de centros privilegiados. En paralelo, la secretaria general de la CGT, Sophie Binet, confirmó adhesiones sindicales, mientras la Confederación Campesina convocó a agricultores a sumarse con tractores a los bloqueos.
Extensión universitaria y negociación El movimiento en los institutos comenzó a coordinarse con el universitario: según el sindicato Unión de Estudiantes, 18 universidades estaban bloqueadas el lunes en ciudades como Estrasburgo, Reims, Caen, París, Burdeos o Aix-en-Provence. Las organizaciones estudiantiles presentaron una plataforma de diez medidas para negociar con el Gobierno durante la elaboración de los presupuestos de 2027, en cuyo proyecto denuncian recortes o congelamientos en distintas ayudas sociales. Entre sus propuestas figuran un plan urgente de renovación de centros escolares y universitarios, la contratación de personal sanitario y de orientación y la creación de 150.000 plazas adicionales en la enseñanza superior.
También reclaman modificar las reglas de selección para acceder a las universidades y a los másteres, mediante la plataforma Parcoursup, algo que la portavoz del Gobierno descartó, aunque admitió la posibilidad de introducir mejoras. Bregeon sostuvo que “Parcoursup no será eliminado”, mientras el ministro de Enseñanza Superior, Philippe Baptiste, tiene previsto reunirse mañana miércoles con representantes estudiantiles ante la posibilidad de que se convoquen nuevos bloqueos universitarios si no obtienen compromisos concretos del Ejecutivo.




