Flávio Bolsonaro se impuso en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil y disputará el balotaje frente al presidente Luiz Inácio Lula da Silva. El senador del Partido Liberal obtuvo el 47,03% de los votos, mientras que el actual mandatario alcanzó el 45,16%.
El candidato del bolsonarismo se mantuvo al frente del escrutinio durante buena parte de la jornada y llegó a superar el 52% de los votos válidos en los primeros resultados. Sin embargo, esa diferencia se redujo a medida que avanzó el conteo, especialmente con la incorporación de mesas de distintos municipios del Nordeste. La legislación brasileña exige más del 50% de los votos válidos, sin contar blancos y nulos, para evitar una segunda vuelta.
Como ninguno de los dos principales postulantes alcanzó ese umbral, la definición presidencial quedó fijada para el 25 de octubre. En ese escenario, los votos de quienes quedaron fuera del balotaje adquieren peso decisivo. Los restantes candidatos obtuvieron poco más del 2% cada uno y, en su mayoría, representan sectores de derecha.
Impacto en el Congreso La elección también dejó un resultado favorable para el espacio encabezado por Bolsonaro en el Parlamento. El bolsonarismo sumó gobernadores aliados y avanzó en la composición del Senado, donde el Partido Liberal aseguró 16 de las 32 bancas definidas hasta las 20:25. En ese recuento, el Partido de los Trabajadores había obtenido dos escaños, el MDB cuatro y Novo, PSB, União, Republicanos y Podemos dos cada uno.
Entre los candidatos del Partido Liberal que consiguieron una banca aparecen Michelle Bolsonaro y Bia Kicis, por el Distrito Federal; Carlos Bolsonaro, por Santa Catarina; y Reinaldo Azambuja, por Mato Grosso do Sul. A esos resultados se suman los nueve senadores del bolsonarismo que ya tenían mandato hasta 2031. Con ese cuadro, el sector podría llegar a 25 bancas en una Cámara de 81 integrantes, todavía por debajo de la mayoría absoluta de 41, pero con posibilidad de convertirse en la principal fuerza.
Lectura política El resultado modifica las previsiones que habían hecho las encuestadoras durante la campaña. En agosto, una medición de Datafolha ubicaba a Lula al frente con 39%, mientras que Flávio Bolsonaro aparecía con 32%. La última encuesta difundida el sábado mostraba un escenario más ajustado, con 47% para Lula y 46% para Bolsonaro. La comparación con 2022 también deja un antecedente relevante: en la primera vuelta de entonces, Lula había terminado con 48,43% frente al 43,20% de Jair Bolsonaro, y luego ganó el balotaje por 50,90% contra 49,10%.




