El 3 de noviembre se conmemora el Día Mundial del Sándwich, una efeméride asociada al nacimiento de John Montagu, IV conde de Sándwich, aristócrata inglés cuyo apellido quedó ligado a esta preparación. La fecha pone en foco una comida de uso cotidiano, adaptable a distintas combinaciones de ingredientes y presente en mesas de múltiples países.
La versión más difundida sostiene que Montagu pedía carne entre dos rebanadas de pan para comer sin interrumpir sus actividades. Una de las anécdotas más repetidas lo ubica en una mesa de juego, donde habría elegido esa opción para no dejar sus cartas. Sin embargo, el texto original aclara que no existen pruebas definitivas de que haya inventado el sándwich, porque distintas culturas ya preparaban alimentos con pan y rellenos mucho antes del siglo XVIII.
La popularización del nombre sí quedó registrada en fuentes posteriores. El historiador inglés Edward Gibbon utilizó la palabra sandwich en su diario el 24 de noviembre de 1762, cuando describió a un grupo de hombres que comían carne fría o sándwiches en un café de Londres. Con el tiempo, la anécdota vinculada al conde contribuyó a consolidar la relación entre su título nobiliario y el nombre del plato.
Una fecha con diferencias En el plano biográfico, el material señala una discrepancia: algunas fuentes históricas consignaron el 3 de noviembre de 1718 como fecha de nacimiento de Montagu, mientras que la biografía publicada por el Oxford Dictionary of National Biography indica el 13 de noviembre de ese mismo año. Por eso, aunque la celebración gastronómica se mantiene el día 3, el dato histórico no aparece de la misma manera en todos los registros.
Con el paso del tiempo, el sándwich dejó de remitir a una combinación básica de pan y carne y pasó a multiplicarse en versiones de distintos ingredientes y usos. La fecha del 3 de noviembre quedó instalada como referencia para recordar ese origen atribuido y la expansión posterior de una preparación que hoy integra la cocina cotidiana.




